25 de mayo de 2019
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  • 20 de enero de 2014

    La Casa Lleó i Morera se abre a los visitantes este lunes tras ser restaurada

    La Casa Lleó i Morera se abre a los visitantes este lunes tras ser restaurada
    NÚÑEZ Y NAVARRO

    BARCELONA, 20 Ene. (EUROPA PRESS) -

    La Casa Lleó i Morera, del arquitecto modernista Domènech i Montaner, completará la visita a la 'Manzana de la Discordia' en el paseo de Gràcia de Barcelona a partir de este lunes --aunque la Casa Amatller está cerrada temporalmente--, ya será en esta jornada cuando se abrirá a los visitantes tras la restauración llevada a cabo por Núñez i Navarro en los 400 metros de la planta noble.

    El recorrido transcurre en el piso principal y el patio interior de la casa --los espacios nobles--, mientras que el resto permanecen alquilados.

    Además, estas estancias se podrán visitar por primera vez después de que este edificio fuera vendido por parte de los herederos Lleó i Morera a manos privadas, e ir cambiando de propietario hasta adquirirlo en 2006 Núñez i Navarro.

    En este tiempo, la casa tuvo usos comerciales muy diferentes, desde el estudio de fotografía instalado por Pau Audouard, hasta las dependencias de la tienda de Loewe y un 'showroom' de Guess, entre otros, que, sumado a los avatares de la historia, dejó diferentes daños en la casa, que la empresa ha rehabilitado, a falta todavía de intervenir en algunos espacios, como el lavadero del patio exterior.

    Uno de los valores de esta visita es poder apreciar el trabajo coral de unos 40 maestros y artesanos --los más destacados de la época modernista-- entre quienes se hallan el escultor Eusebi Arnau, los mosaicistas Lluís Bru y Mario Maraliano, el decorador y ebanista Gaspar Homar y el pintor y vidriero Antoni Rigalt.

    La visita, previa inmersión en el árbol genealógico de la distinguida familia Lleó i Morera, es un recorrido por vitrales, mosaicos, cerámica, escultura, madera, mármol y esgrafiado que transportan a la vida burguesa de finales del siglo XIX y principios del XX, con auténticas narraciones dentro del hogar, como el cuento tradicional 'La dida de l'infant rei' a base de estilizadas esculturas.

    En este universo modernista todo rezuma un aire bucólico y nostálgico propio del modernismo de la mano de libélulas, limoneros, flores y domingos al aire libre imprimidos en las diferentes paredes, suelos y baldosas, a la vez que este espacio sienta muy bien las bases de la época en la que se hizo, con cuatro esculturas que sujetan un teléfono, un gramófono, una cámara y cables de electricidad, símbolo de la Barcelona de la exposición universal de 1888.

    TRES GRANDES

    Además, esta casa es uno de los tres edificios que forman la 'Manzana de la Discordia' --junto a la Casa Batlló, de Antoni Gaudí, y la Casa Amatller, de Josep Puig i Cadalfalch-- que ilustra la competencia entre los grandes arquitectos de la época, aunque en realidad se trata de un diálogo entre ellos, "porque entre ellos reinaba un gran respeto", han explicado.

    Las visitas, que se deben concertar con reserva previa a través de Internet, estarán formadas por grupos de 25 personas como máximo e irán a cargo de Cases Singulars, que las impartirá en catalán, castellano e inglés.