17 de septiembre de 2019
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  • 25 de julio de 2010

    El Incasòl levanta un bloque de 30 viviendas en Banyoles (Girona) en tres días

    BARCELONA, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -

    El Institut Català del Sòl (Incasòl) ha levantado en tres días un bloque de 30 viviendas en Banyoles (Girona), gracias a una nueva técnica consistente en módulos prefabricados con todos los detalles interiores, según explicó a Europa Press el director técnico de Vivienda del Incasòl, Gonçal Marquès.

    El precio oscila entre los 750 y los 900 euros por metro cuadrado y es un 15% más caro respecto a las promociones de vivienda oficial protegida de la Generalitat, si bien incorpora mejores acabados en equipamiento y madera.

    La promoción formaba parte de un concurso de ideas innovadoras que había convocado el Incasòl, dependiente de la Conselleria de Política Territorial, y podría ser extendido a otras promociones tras el éxito.

    La empresa Compact Habitat, con sede en Cardona (Barcelona), ha sido la encargada de construir en menos de un año los módulos prefabricados correspondientes a cinco promociones distintas de vivienda en Catalunya, un sistema más sostenible, rápido y barato respecto al método tradicional, algo especialmente útil en tiempos de crisis.

    En una entrevista con Europa Press, el director de marketing de la compañía, Sergi Bellorbí, ha explicado que desde agosto de 2009 han construido los módulos correspondientes a una residencia geriátrica en Reus (Tarragona), un bloque de 30 viviendas en Banyoles (Girona) y los de tres residencias universitarias que se ubicarán en Girona, Sant Cugat del Vallès y Manresa (Barcelona).

    "La crisis puede ser una oportunidad para adaptarse a los tiempos cambiantes, afirma Bellorbí, como demuestra la experiencia de Compact Habitat que, aunque todavía no ha recuperado los 10 millones de euros que invirtió, mantiene en nómina a 25 personas y aporta trabajo de forma continuada a otros 40 trabajadores subcontratados que realizan los retoques en el interior de los módulos.

    Marquès ha señalado que, pese a las "limitaciones" del sistema --como el hecho de que hay que trasladar los módulos desde la fábrica por carretera y por eso no pueden tener más de cinco metros de ancho--, se trata de un método que "mejora" aspectos de la construcción tradicional, por lo que augura un futuro con más viviendas de este tipo.

    Entre estas ventajas Bellorbí señala una menor accidentalidad en la construcción --se trabaja como en una cadena de montaje--, un mejor aislamiento térmico y acústico, la mayor sostenibilidad por la posibilidad de controlar los residuos y reciclarlos, y el hecho de que se pueden adaptar los módulos según la exigencia de cada promoción.

    La fábrica permite construir hasta dos módulos al día, pero como la maquinaria ya está a punto, cuantos más encargos reciban más se reducirá el precio final.

    Hasta el momento Compact Habitat ha recibido dos premios en las últimas semanas, otorgados por el Colegio de Ingenieros Industriales y el de Aparejadores. Mientras tanto, estudian la posibilidad de exportar el sistema a otros países, especialmente aquellos donde se producen más terremotos, ya que el sistema --que fija los bloques entre ellos mediante anclajes elásticos-- ofrece también una mayor resistencia sísmica.