22 de septiembre de 2020
24 de septiembre de 2014

La policía anima a las víctimas a denunciar a la red de estafadores de ancianos

SANT FELIU DE LLOBREGAT (BARCELONA) 24 (EUROPA PRESS)

El jefe del Área Básica Policial de Martorell (Barcelona), Antoni Mestre, ha animado a las víctimas a presentar denuncia de la red de estafadores desarticulada por los Mossos d'Esquadra que vendía falsos aparatos para curar enfermedades a ancianos.

La policía catalana cuenta con una veintena de denuncias por estafa pero han constatado que la red había hecho 200 contratos de compraventa de estos aparatos, denominados Beprolife, en toda Catalunya y también en Aragón.

"Si hay más víctimas que se encuentren en la misma situación, a las que les hayan vendido el aparato prometiéndoles que les curarían la enfermedad, las animo a que vayan al juzgado o a la comisaría a poner una denuncia", ha dicho Mestre en declaraciones a los periodistas en la sede de la Región Policial Metropolitana Sur, en Sant Feliu de Llobregat.

La red estaba formada por 14 personas, siete hombres y siete mujeres, que trabajaban para una empresa con sede social en Castelldefels y que habrían estafado 500.000 euros con la venta de más de 200 aparatos.

Los detenidos contactaban con sus víctimas haciéndose pasar por empleados de centros de atención primaria (CAP), del Centro de Prevención de Ictus o del Colegio de Terapeutas de Barcelona, y les pedían datos referentes a su estado de salud y a la medicación que tomaban.

Posteriormente, un comercial visitaba la casa de las víctimas para hacerles una demostración de la máquina que, mediante un proceso químico de electrólisis, separa las impurezas del agua.

"Ante esta demostración, el comercial intentaba convencer a la víctima de que los residuos que generaba el agua eran de su cuerpo y que su situación médica mejoraría mucho; cuando la máquina es inocua, no tiene ningún beneficio terapéutico y simplemente es un agua que hace masajes en los pies", ha relatado Mestre.

La empresa vendía los aparatos a un precio de entre 1.500 y 3.000 euros, cuando el coste de la compra al mayorista era de 162 euros.

Según el inspector, "algunas víctimas han entrado en la lista de morosos porque tuvieron que pedir un crédito para comprar la máquina y ahora no pueden pagarlo".