21 de mayo de 2019
  • Lunes, 20 de Mayo
  • 7 de junio de 2010

    La sanidad pública catalana pierde un millón de visitas el primer trimestre

    BARCELONA, 7 Jun. (EUROPA PRESS) -

    Los hospitales y centros de atención primaria (CAP) catalanes recibieron un millón de visitas menos el primer trimestre de este año, lo que supone un descenso del 8,8% de la actividad global de la sanidad pública catalana en este periodo, según dijo a Europa Press la consellera de Salud de la Generalitat, Marina Geli.

    Las consultas de medicina de familia bajaron un 7,8%; las de pediatría, un 13,6%, y las de enfermería, un 10,4%. Por el contrario, subió en un 125,5 por ciento la actividad en los dispositivos de urgencias de atención primaria y de proximidad, así como la atención telefónica.

    La consellera destacó la necesidad de bajar la "demanda innecesaria" del sistema público de salud, y en esta línea dijo: "Estamos consiguiendo una parte de lo que queríamos".

    Invitó a tomar los datos de la bajada global con cautela, puesto que a principios de este año "no ha habido gripe", la gripe A se anticipó y fue especialmente intensa entre octubre y noviembre del año pasado.

    Otro de los factores que enumeró para tratar de explicar la bajada fue la implantación de la receta electrónica, de la que ya se han expedido más de 7 millones de unidades en Catalunya, la estabilización de la población --apenas han crecido un 0,3% los usuarios-- y el aumento de las consultas telefónicas al Sanitat Respon (902 111 444).

    2010 Y 2011: "LOS AÑOS MÁS DIFÍCILES"

    La máxima autoridad sanitaria del Govern aventuró que los años 2010 y 2011 serán "los más difíciles" por los efectos del recorte presupuestario aprobado por los gobiernos español y catalán, que repercutirán en una bajada de sueldos del 5% en el sector público y en la eliminación de fundaciones y entidades relacionadas con el ámbito sanitario.

    "Tenemos que reordenar la demanda, y lo estamos haciendo", señaló Geli, que negó que las listas de espera puedan verse afectadas por el tijeretazo de fondos. "Este año empezamos a decir que ninguna operación debe esperar más de seis meses", señaló, y añadió: "Me preocupa como continuar mejornado".