23 de octubre de 2019
  • Martes, 22 de Octubre
  • 26 de julio de 2009

    La Seda venderá cinco plantas, una de ellas en Tarragona, y prescindirá de 300 empleos

    BARCELONA, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -

    El Consejo de Administración de La Seda de Barcelona ha aprobado el plan de reestructuración de la compañía para los próximos cinco años, que comporta la reducción de 300 empleos, la venta de cinco plantas, una de ellas en Tarragona, y la concentración en el mercado del plástico PET.

    En un comunicado, la compañía anuncia un programa de desinversión en estas plantas por importe de entre 250 y 320 millones de euros y explica que de esta forma se da cumplimiento a una de las condiciones marcadas por el sindicato de bancos para la reestructuración financiera de la compañía.

    La compañía se desprenderá de cinco plantas considerados "activos no estratégicos". Se trata de las factorías de Simpe (Italia), Portalegre (Portugal), IQA (Tarragona), Volos (Grecia) y TurkPET (Turquía). Asimismo venderá terrenos no adscritos a la actividad industrial.

    La firma ya ha cerrado una planta en Wilton (Reino Unido), pero tiene intención de garantizar la viabilidad de la fábrica de San Roque (Cádiz). Para ello considera indispensable llegar a un acuerdo con empleados, sindicatos, proveedores y administración autonómica.

    La Seda de Barcelona considera que en un plazo de entre 60 y 90 días podrá cerrar el plan de reestructuración con todas las partes implicadas y espera contar con el compromiso y apoyo de los accionistas para llevar a cabo una ampliación de capital de 150 millones de euros.

    La compañía contempla la progresiva desinversión de sus negocios estrictamente químicos y la reducción gradual de la actual capacidad de PET en un máximo de 550.000 toneladas.

    La compañía ha llegado a un principio de acuerdo con Caixa Geral por el cual la entidad financiera adquirirá capital de Artenius Sines por valor de 40 millones e iniciará la búsqueda de un socio mayoritario especializado en este sector. El objetivo de La Seda es contar, a largo plazo, con una participación minoritaria del proyecto, y asegurarse el suministro de PTA.

    La reducción de 300 empleos se suma a los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal ya anunciados y que, actualmente, se negocian en las plantas de El Prat de Llobregat e IQA (Tarragona) y la reciente centralización de todos los servicios corporativos en la sede central del grupo en El Prat.