7 de abril de 2020
28 de diciembre de 2008

Sistach alerta de que los abortos podrían llegar a duplicarse, ante una Catedral repleta de familias

BARCELONA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, alertó hoy de que los abortos anuales en España podrían duplicarse con la nueva ley que quiere impulsar el Gobierno central, un hecho que, aseguró, le llena de "tristeza y vergüenza".

En el trascurso de la Homilía de la festividad de la Sagrada Familia, celebrada hoy en una Catedral de Barcelona repleta de familias, Sistach subrayó que el número de abortos podría alcanzar los 200.000 al año, y recalcó el "carácter sagrado" de la vida humana. Consideró que, según el Concilio Vaticano II, el aborto libremente provocado es un "delito abominable" y un "desorden moral particularmente grave".

"Dios es juez severo de toda violación del mandamiento 'no matarás'", advirtió, indicando que el grado de "deshumanización" de un pueblo se mide por el "respeto que manifiesta, también en sus leyes, por la vida humana".

DESAFÍOS DE LAS FAMILIAS

Aseguró que las familias deben hacer frente a muchos "retos y desafíos" con las actuales condiciones culturales, sociales y legales. "El ideal de fidelidad y solidez del amor conyugal es especialmente difícil cuando las leyes civiles han reducido al mínimo la protección del matrimonio y de la familia", dijo el arzobispo.

Asimismo, añadió que estos "obstáculos" se hacen aún más evidentes cuando se realizan reformas legales que operan "en contra" de estos valores o "desfiguran" la naturaleza y configuración del matrimonio "entre un hombre y una mujer".

"Con dolor se constata en nuestra sociedad un creciente número de separaciones conyugales y divorcios, con el consecuente sufrimiento por parte de los esposos y los hijos", expresó, y planteó que la educación de los hijos requiere un clima de "estabilidad y armonía".

En este sentido, reiteró que el bienestar de la persona, la sociedad y la Iglesia está estrechamente ligado con la buena salud del matrimonio y la familia, instituciones que calificó de "imprescindibles" y "primordiales" en la formación de la persona. "En la convivencia familiar se transmiten, de manera connatural, los convencimientos, valores y sentido de la vida", opinó, recalcando que el fundamento de la familia está en el matrimonio entre "un hombre y una mujer".

Así, instó a los "legisladores" a que en la regulación del matrimonio, la familia y la vida humana hagan "todo lo posible para respetar, promover y defender el derecho a la vida y el santuario de la vida que es el matrimonio y la familia", y citó al Papa Benedicto XVI: "La aplicación de la justicia debe ser respetuosa con los derechos de cada persona".

"INTROMISIÓN DE LA IGLESIA"

En una Catedral abarrotada, Sistach lamentó que "a menudo se califique de intromisión la actitud de la Iglesia cuando emite un juicio moral sobre los problemas relativos a la ética de la vida y de la familia".

"La Iglesia no se sustrae a las exigencias de una interpretación correcta de la laicidad del Estado, porque con ello desea iluminar la conciencia de los fieles, sobre todo aquellos comprometidos en la vida política", aclaró.

El cardenal emplazó a los cristianos a seguir trabajando en el objetivo prioritario del Plan Pastoral Diocesano sobre la atención al matrimonio y la familia "en todas sus dimensiones", y advirtió de que se debe defender la vida humana "desde el primer momento de su concepción hasta la muerte natural".