17 de septiembre de 2019
  • Lunes, 16 de Septiembre
  • Domingo, 15 de Septiembre
  • Sábado, 14 de Septiembre
  • Viernes, 13 de Septiembre
  • Jueves, 12 de Septiembre
  • Martes, 10 de Septiembre
  • Lunes, 9 de Septiembre
  • Domingo, 8 de Septiembre
  • Sábado, 7 de Septiembre
  • Viernes, 6 de Septiembre
  • Jueves, 5 de Septiembre
  • 21 de agosto de 2014

    Alertan de que "lo peor" para la población de Gaza "llegará cuando terminen los bombardeos si no cesa el bloqueo"

    CEUTA, 21 Ago. (EUROPA PRESS) -

    El activista malagueño José Manuel Pineda y la también diputada en el Parlamento de Cataluña Sara Mercé Vilà (ICV), que durante las últimas semanas han permanecido como brigadistas voluntarios de la asociación Unadikum en Gaza ejerciendo como escudos humanos, han alertado este jueves en Ceuta de que "lo peor" para la población de la franja palestina "llegará cuando finalicen los bombardeos, en días o semanas porque ya queda poco por destruir, y los ojos del mundo se fijen en otra tragedia del mundo".

    Pineda y Vilá, que esta tarde ofrecerán una conferencia invitados por el primer grupo opositor en la Asamblea de la ciudad autónoma, la coalición Caballas, han reclamado una "movilización ciudadana" lo suficientemente intensa en España y el resto de países occidentales "que con sus relaciones comerciales, académicas o militares con Israel tienen las manos llegas de sangre" para conseguir "romper el bloqueo criminal ilegal que sufre Gaza desde 2006".

    "En los hospitales de Gaza no hay medicinas ni material sanitario y cualquiera puede morir por falta de antibióticos o de material de sutura para cerrar una herida porque se están haciendo operaciones alumbrando con linternas de teléfonos móviles", ha ejemplificado Pineda, que ha avanzado que "si hasta ahora Israel ha causado 2.071 asesinatos durante los próximos meses habrá decenas de miles de muertos más en silencio por falta de alimentos, medicamentos, combustible y material para reconstruir la alfombra de escombros en la que se ha convertido esa tierra".

    El activista ha dejado claro que en Gaza "lo de menos es si el pueblo ocupante es judío o cristiano y si el ocupado es mayoritariamente árabe o musulmán". "Eso forma parte del discurso sionista que se cree el pueblo elegido por Dios y que alardea de haber hecho desaparecer ciudades enteras bombardeando hospitales, colegios de la ONU y ambulancias", ha denunciado Pineda, que ha reprochado al Estado de Israel haber llegado con la operación 'Muro Protector' más allá "de todas las líneas rojas que nadie había traspasado hasta ahora".

    "Estamos obligados", han proclamado, "a romper la alianza internacional con ese régimen criminal y terrorista que ha obligado a 6 millones de palestinos a irse de su tierra y que, mientras aquí señalamos a Siria, Rusia o Venezuela, revienta las cabezas de los niños con las bombas que nosotros le facilitamos". "Yo con estas manos", ha subrayado Pineda, "he sacado a decenas de esos que ellos llaman 'terroristas' con meses de edad de entre los escombros".

    El activista también ha censurado el "lamentable papel" que a su juicio está jugando Cruz Roja en Gaza, donde según ha asegurado la organización humanitaria "se niega a movilizar sus medios humanos y materiales porque asegura que es peligroso". "Se le ha pedido ayuda para instar a Israel a permitir la evacuación de 17 heridos, 16 en coma, antes de un bombardeo y se ha lavado las manos, como en otras ocasiones, por lo que se ha convertido en una entidad quintacolumnista israelí", ha reprochado.

    Vilà ha recordado que Unadikum trabaja en Gaza desde hace tres años con "brigadistas internacionales voluntarios" que "protegemos con nuestros cuerpos a los campesinos y pescadores palestinos de las agresiones del Ejército israelí, al que disuade nuestra presencia para no causar mayor escándalo con la muerte de occidentales".

    La diputada ha explicado que la organización no gubernamental está gestionando ante Administraciones Públicas como la Junta de Andalucía y la Generalitat catalana la llegada a territorio español de niños enfermos para que puedan ser operados en clínicas nacionales.

    "No se trata de una medida con la que queramos facilitar que se laven conciencias pero sí ayudar a aquellos que puedan ser trasladados para recibir atención médica", ha ampliado la política, que se ha alineado con el movimiento que reclama "el boicot, la desinversión y las sanciones (DBS) sobre Israel por su comportamiento".