4 de diciembre de 2020
28 de julio de 2018

El volumen de mercancías importadas a Ceuta cae un 20% por el colapso y la "saturación" del comercio transfronterizo

CEUTA, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -

Ceuta cerró el primer semestre de este año con un volumen de mercancías importadas de 353,7 millones de euros, el peor registro desde 2011, según el análisis de las bases imponibles realizado por los técnicos de la sociedad municipal Procesa para el Observatorio del Comercio de la ciudad autónoma.

En sus conclusiones, a cuyo contenido íntegro ha tenido acceso Europa Press, se destaca que, en la actualidad, la totalidad de las bases imponibles de las importaciones se encuentra un once por ciento por debajo de la media de la década, y que ha caído un 20 por ciento con respecto al nivel alcanzado en el mejor ejercicio (2016).

"La cifra vuelve a dar muestra del distinto comportamiento de la economía de Ceuta en relación a la del conjunto de España, con descensos menos bruscos en las crisis y aumentos más contenidos en los periodos de crecimiento", interpretan los analistas de la Administración autonómica, que también creen que, "aunque el 'factor frontera' puede tener una mayor incidencia a partir de 2017, no parece que sea ese el factor determinante".

De hecho, subrayan que los "problemas fronterizos" en forma de colapso casi a diario del tráfico por la frontera "se incrementaron desde 2012, pero las importaciones crecieron en todo el período hasta 2016, por lo que puede deducirse que se produce una saturación fronteriza por el volumen de mercancía que perjudica especialmente a determinados sectores".

El 45 por ciento de las mercancías que llegan a Ceuta se adscriben a la agrupación de productos de consumo básico (alimentación y bebidas), que este año se encuentra un siete por ciento por debajo de la media desde 2010, superando en un 38 por ciento los datos del peor año y un 24 por ciento por debajo del mejor.

De "preocupante" se tilda "la bajada del cacao en polvo, chocolates, los picos de panadería pastelería y la evolución negativa de refrescos y cervezas".

Las mantas, que antaño formaban parte fundamental de los fardos que los porteadores marroquíes llevaban sobre sus espaldas al Reino alauita, "han desaparecido casi" por el combate del fraude "y la negativa de Marruecos a recibirlas". Con la prendería ha sucedido algo parecido que "puede ser por la actitud ambigua de Marruecos al respecto y las conexiones de la mercancía con el polígono Cobo Calleja".

El sector del textil en general, el segundo grupo en importancia --15 por ciento-- sobre el total de las importaciones, se identifica como "el grupo en el que más diferencia existe entre el valor real de las mercancías y el declarado en aduana".

La reducción de su peso en las importaciones para Marruecos vía Ceuta "puede ser una buena noticia, ya que muchos de sus productos son los causantes del bloqueo fronterizo, del tráfico de porteadores y de los problemas en el 'Tarajal I".

Por el contrario, en esta agrupación existen productos o familias de productos que "se ven afectados directamente por el crecimiento o decrecimiento de las anteriores como todos aquellos destinados al consumo del cliente medio marroquí que se ven afectados por el tapón que el resto genera en la frontera".

Procesa intuye que "los enormes picos del período 2014-2015 no se recuperarán posiblemente nunca más" en mercancías como los teléfonos móviles, que han registrado "fortísimas fluctuaciones" en las que "la frontera parece ser un elemento importante, sobre todo por la persecución de Marruecos a las importaciones de este producto".

Con las gafas, los artículos médicos y la relojería se cree que "en principio sólo estarían afectadas por la frontera si impide el paso de los marroquíes de clase media" y que "podrían ser un buen termómetro para evaluar la incidencia de la dificultad de paso ajena al porteo".