5 de agosto de 2020
6 de agosto de 2009

Siente cómo la moda ibicenca se cuela en nuestras vidas

Por Gloria Vázquez Sacristán

Los destellos del sol se cuelan por nuestras ventanas cada mañana recordándonos que el verano ya está aquí. Los más afortunados poseen un bronceado que hace rebotar los rayos de la estrella amarilla sobre sí, hipnotizando a los que aún no han gozado de las tan ansiadas vacaciones.

Los cuerpos bronceados atraen, como si de un campo magnético se tratara, a todos aquellos colores que realzan su belleza y enaltecen su ser. El blanco, el amarillo, turquesa o fuxia, tonalidades prohibidas para quienes el marfil nunca pasó de moda(en lo que a piel se refiere), se erigen como los reyes de la temporada.

Desde nuestra tumbona, cocktail en mano, vemos desfilar los esculturales cuerpos de quienes se han dedicado a cuidarse, mientras nosotras hacíamos acopio de pinchos de tortilla y copas a deshoras. Es en esos momentos, entre la racionalidad y la ilusión, es cuando dejamos volar nuestra imaginación hacia playas ibicencas.

Recorremos las calles con nuestras sandalias planas, esas que sólo sientan bien en nuestra imaginación, y nos perdemos por las calles de casas blancas, a ritmo de músicas étnicas. Al tiempo que seguimos con la mirada a ese estupendo extranjero que nos penetra con su intensa mirada. Henos allí rodeadas de belleza y glamour cuando en el reflejo del escaparate vemos nuestro impresionante vestido blanco. Una pieza que delinea perfectamente nuestra figura, insinuando pero con elegancia, y entonces despertamos de nuestro sueño.

Abrimos los ojos y nos damos cuenta de que nosotras no éramos ella sino que estábamos recreando en nuestra mente la pasarela Adlib celebrada en el Parque Reina Sofía de Ibiza.

En ese momento un doble sentimiento inunda nuestros sentidos, ¿envidia?, ¿satisfacción?

Sea lo que sea sólo podemos llegar a una sencilla conclusión, nos encanta esa ropa y lo que es mejor, ¡qué bien nos sentaría! Eso lo saben los diseñadores y por eso cada año la pasarela de moda Adlib hace las delicias de nuestros sentidos con combinaciones de tejidos y superposiciones de vuelos, en un afán por realzar la belleza de unos cuerpos torneados al sol y deseosos de vivir las largas noches de verano.

Los 14 diseñadores se dividieron en dos grupos: Original, aquellos que conservan la esencia Adlib más pura. Es una moda, de carácter artesanal, que trabaja con tejidos naturales, bordados y encajes tradicionales. Es una reinvención constante de sí mismos. Nació en 1971 de la inspiración en las ropas y vestidos típicos de las Pitiusas con influencias directas del movimiento hippy.

Frente a esta corriente tradicional destacamos la de los diseñadores que se agrupan bajo el título de Evolución donde han dado rienda suelta a este concepto, ampliando la paleta de colores e innovando año tras año.

Moda, glamour, belleza y muchos famosos volvieron a copar la isla. Esta pasarela recoge las esencias más hippies combinadas con el glam de una sociedad que cada vez puja más por la sofisticación hasta el mínimo detalle. Ir a la playa es la ocasión perfecta para elegir alguno de los vestidos que pasaron por la pasarela y dejarte ver y hacer que te vean.

No dejes pasar la ocasión de sumarte a la corriente que más adeptos gana en la isla y fuera de nuestras fronteras. La moda, como los pasteles, son atractivos por fuera, llenan nuestra conciencia de arrepentimientos, nos hacen sentir pecadoras, pero sobre todo...sientan muy bien. Atrévete y déjate seducir por la moda Adlib, la tentación de esta temporada.