6 de agosto de 2020
6 de agosto de 2009

Los mejores "tics" para tener una piel saludable. ¡Quítate años de encima!

Por M. J. Moreno

Cuando se trata del cuidado de la piel, la mayoría de nosotros tendemos a concentrarnos en el rostro, olvidándonos del resto del cuerpo. Es indispensable conocer la naturaleza de la piel en cada una de las áreas del cuerpo para ofrecerle los cuidados que requiere, sobre todo de cara a la temporada estival.

Un reflejo de nuestro estilo de vida

Mantener la piel en un buen estado, no sólo depende de factores hereditarios o de no sufrir alteraciones cutáneas como dermatitis, psoriasis o similares. Gran parte de su aspecto obedece directamente a los cuidados que le dispensamos. Por ello, conviene evitar la exposición al sol sin protección, el aire acondicionado, el tabaco, la contaminación ambiental o un estilo de vida inadecuada (en la alimentación, el estrés, el sedentarismo...).

La piel se renueva constantemente, la mudamos cada 28 días. Se calcula que una persona produce unos 100 kilogramos al día de células epidérmicas a lo largo de su vida. Esa permanente renovación requiere un aporte continuado de nutrientes. Una dieta y un estilo de vida equilibrados serán grandes aliados para que luzca sana. Las vitaminas (como la A, B, C y E) no deben faltar en nuestra alimentación y lo mismo se puede decir de los minerales, el selenio, el cinc o el hierro.

El agua es un elemento indispensable para la hidratación de la piel. Es necesario incluir en nuestra alimentación verduras y frutas, y no hay que olvidar que debemos tomar diariamente cerca de 1,3 litros de agua y otros líquidos para equilibrar las pérdidas. De este modo se eliminan más fácilmente las toxinas que perjudican nuestra piel.

Mantener la piel hidratada

La piel del cuerpo presenta características diferentes dependiendo de la zona. Aquí ofrecemos algunos consejos que debemos poner en práctica a diario para cuidar mejor toda nuestra piel:

- Espalda y hombros: la piel que recubre estas zonas es una de las más gruesas y fuertes del cuerpo, por lo que para evitar la aparición de granitos o impurezas, se recomienda exfoliar la piel para eliminar las células muertas. Disponer de un cepillo largo con el cual frotemos la zona cómodamente resulta muy útil. No olvidemos aplicar después una loción hidratante.

- Brazos y manos: la piel de los brazos es una zona muy expuesta a las agresiones externas y es necesario hidratarla en profundidad para evitar la sequedad. La aplicación de cremas reafirmantes resulta muy útil para luchar contra el descolgamiento que se produce con el paso del tiempo. Para eliminar las impurezas, bastará con frotar suavemente con un guante de crin.

Por otro lado, las manos requieren una máxima hidratación, no hay que olvidar aplicar frecuentemente una loción reparadora. Para la higiene de las manos, es aconsejable utilizar jabones suaves, elaborados a partir de aceites esenciales.

- Busto y escote: es una de las zonas más delicadas del cuerpo. Conviene exfoliar senos y escote una o dos veces por semana. La hidratación de esta zona es fundamental, para ello emplearemos lociones con efecto tensor y reafirmante a diario. El aceite de oliva o de almendras, consigue nutrir estas áreas, evitando la pérdida de elasticidad y tersura.

Piernas y pies: las piernas soportan una intensa actividad durante el día. Es vital exfoliarlas una o dos veces por semana e hidratarlas diariamente, incorporando cremas específicas en el caso de padecer varices u otras molestias.

- Los pies necesitan hidratación y cuidados a fina de eliminar las durezas y la sequedad que puedn presentar especialmente en la zona de la planta, empleando lociones o aceites como el e pistacho. Así mismo, es necesario realizar un "peeling" una vez por semana para retirar las células muertas.

Quitarnos años de encima está a la alcance de nuestra mano. Hidratándonos y con una alimentación adecuada nuestra piel será la envidia de muchas y objeto de la admiración de otros tantos.