5 de agosto de 2020
29 de julio de 2009

Manu Carreño repasa su carrera tras cumplir 40 años

Manu Carreño repasa su carrera tras cumplir 40 años
BEATRIZ VELASCO

Por Nuria Chavero

Manu Carreño se ha convertido en indispensable en cualquier retransmisión deportiva que se precio después de su buen trabajo el pasado verano en la Eurocopa. Su experiencia con la roja ha hecho que adquiera más importancia de la que ya sus años de experiencia profesional le habían dado. Además, Manu ha formado junto a su inseparable Manolo Lama una de las parejas más divertidas de la televisión. Todo un buen momento laboral el que está viviendo el vallisoletano.

Ahora el periodista cumple cuarenta años. Una cifra redonda que quiere celebrar junto a nosotros haciendo un repaso a toda su carrera. Desde sus comienzos vendiendo libros hasta la inolvidable experiencia que le proporcionó acompañar a la selección española a Austria en 2008. Un balance positivo el que hace el vallisoletano de todos estos años. Además, tuvimos la oportunidad de descubrir junto a él una de sus facetas más ocultas: la de entregado papá.

- Manu, lo que mucho no saben es que comenzaste vendiendo libros...

- (Ríe) Sí. Empecé con dieciocho años en "El círculo de lectores" y estuve dos años (risas). Mientras tanto iba haciendo cositas en radio. Lo cuento sacando pecho porque aprendí mucho, y fue un trabajo duro. (Sonríe) Iba por toda Castilla-León vendiendo libros...

- Sobre todo te conocemos por la televisión pero tus comienzos fueron en radio.

- Sí. Comencé en Valladolid en emisoras muy modestas. Fui dando vueltas para empezar y luego ya me vine a Madrid. Es curioso que la única radio que he hecho en Madrid ha sido Onda Cero... El resto ha sido tele.

- Manu, ¿la llegada a la televisión fue casual?

- No, no. Llegue a la televisión en una cadena local de Valladolid. Después envié algunos curriculum a cadenas de Madrid y entré en Canal +.

- Todos te relacionamos con el deporte pero en tu carrera televisiva has hecho programas de entretenimiento.

- Cuando me fui a Antena 3 hice un año los informativos y mezclé todo. Después de toda mi vida haciendo deportes, estuve un año con programas de entretenimiento y después con los informativos. Eran registros muy diferentes. De todo se aprende. Así ves lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer en cada sitio (sonríe).

- Un hombre arriesgado...

- No, no me gusta arriesgar. Sé que muchos no se salen del camino que cogen, ya sea el periodismo deportivo o el social, pero en mi caso no fue así. Pero no me gusta arriesgar aunque en aquel momento sí lo hice. Era consciente de ello.

- ¿Y cómo te sentías en un registro tan diferente al deporte?

- Me sentía muy cómodo. Con el entretenimiento tuve mucha suerte. "El show de los records" tuvo muy buena audiencia y encima era un formato en el que nos lo pasábamos muy bien y me encontraba en mi salsa. Aquello era como una competición deportiva, así que meterme en ello tampoco era desligarme mucho de mi mundillo del deporte. No me ha importado hacer entretenimiento pero donde más a gusto me siento es en deportes (sonríe).

- Y el año pasado, Manu, tu casa te da la oportunidad de acompañar a la selección en Austria. ¿Cómo se vivió aquella experiencia?

- Fue una suerte por doble motivo: porque lo cubres tú y porque disfrutamos de ver como jugaron, como el restos de españoles. Es muy difícil superar lo que hicimos en la Eurocopa.

- Y como experiencia personal, ¿qué tal fue?

- Muy buena. Casi no te das cuenta cómo pasan los días porque son muchas horas de trabajo. En los últimos días estaba cansado y pensaba en el mes que llevas fuera de casa, pero si me llegan a decir que me quede una semana más... (sonríe) ¡me hubiese quedado seguro! Una experiencia inolvidable e irrepetible.

- Ellos lo celebraron con la Copa pero, ¿y vosotros?

- Con más trabajo (ríe). El día que ganaron queríamos ir a tomar unas cervezas para celebrarlo y nos llevaron directamente al aeropuerto, para venir a España a esperar a a la selección en su vuelta. Nosotros sólo preguntábamos que cuándo acaba todo (bromea).

- ¿Luego sí habría unas merecidas vacaciones...?

- Sí, sí. Eso es sagrado (risas). No se puede rendir durante la temporada de trabajo sin un buen descanso. Y ahora también tendremos vacaciones, que el años es largo y duro.

- Manu, se habla mucho de la relación que mantienes con tu compañero, Manolo Lama. Ya se os conoce como "Los Manolos". ¿Fue un amor a primera vista...?

- (Ríe) Ha sido una relación que algún día tendremos que agradecer a no sé quién. Trabajamos por separado y la primera vez que nos sentamos juntos pensamos qué fácil era trabajar. Nuestra regla es: "vale todo".

- Y tu pasión por el deporte, Manu, ¿desde cuándo está ahí?

- La pasión por el deporte desde muy pequeño. Luego ya descubrí que para mi era una mezcla perfecta el periodismo deportivo porque tenía las dos cosas que más me gustan: contar cosas y el deporte. Desde muy pequeño ya le decía a mi madre que cuando iba a la compra me trajese el Marca. Me gustaba mucho ver y escuchar a los profesionales de esto. Desde antes de nacer (ríe).

- A parte de trabajar en el mundo del deporte, ¿lo sueles practicar?

- Sí, sí. Desde siempre, cada vez porque te haces mayor, pero sigo jugando al baloncesto y al tenis. Siempre que puedo intento jugar al baloncesto, es un deporte sagrado para mi. Me gusta jugar con los amigotes y después tomarte una cervecita al terminar. Eso es sagrado (sonríe).

- Vives de tu trabajo en televisión que es mucha imagen. ¿Vives obsesionado con ello?

- No. Nunca he hecho nada por cuidarme (ríe).

- Los gimnasios no van contigo...

- No he pisado en mi vida un gimnasio. Jamás. Me aburre. Me he apuntado para nadar pero mi filosofía del deporte no es meterme en un gimnasio a machacarme. Siempre me gusta practicar el deporte al aire libre y con gente. El gimnasio lo dejaré para otra vida. La tableta de chocolate va a ser difícil en mi, mejor mirar la de Cristiano Ronaldo (ríe).

- En breve cumples cuarenta años. ¿Cómo llevas la llegada de una cifra tan redonda?

- Lo llevo fenomenal. Lo recibo con alegría.

- Hay gente que no lo lleva muy bien.

- Yo no le dio importancia a ese tipo de cosas. La verdad es que le doy importancia a muy pocas cosas (risas). Ojalá dentro de otros cuarenta pueda seguir cumpliendo. Hay muchos que lo llevan mal pero no creo que cambie mucho, sólo que cambiaré un tres por un cuatro (sonríe).

- ¿Lo celebrarás de forma especial?

- No. Sólo que lo celebraré de vacaciones, como siempre. Estando así se celebra bien (sonríe). Luego ya cuando vuelva lo celebraré de alguna manera con mis amigos pero estando de vacaciones...qué mejor manera de celebrarlo.

- ¿Las vacaciones las pasarás en familia, Manu?

- Siempre. Con mis padres, mis hermanos,... Por supuesto. Durante el año casi no se puede disfrutar de ella, así que en verano toca.

- ¿Y cómo lleva tu familia el movimiento que tiene tu trabajo?

- Normal. No creo que sea para llevarlo mal. Este trabajo es como cualquier otro. Sí es cierto que tengo más repercusión pero de ahí no pasa. Mi familia sabe que soy yo y sólo quieren que esto dure mucho tiempo.

- Manu, eres padre de un niño de ocho años. ¿Él cómo ve tu trabajo?

- No me ve porque a la hora que yo salgo él siempre está en el cole. Aunque los partidos de la Eurocopa sí los vio y los comentábamos por teléfono.

- ¿Es crítico contigo?

- No dice nada. A él lo único que le gusta es ver a España.

- ¿Pero le gusta el deporte como a su papá?

- Le encanta el deporte. Y le gusta mucho el fútbol. Es un deportista nato. Lleva el mismo camino que yo porque le gusta hacer deporte y ver deporte. Hay veces que me dice los partidos que van a emitir y que yo ni me he enterado (ríe). Está más al tanto que yo.

- ¿Crees que seguirá tus pasos?

- No lo sé. Todavía es muy pequeño. Yo quiero que él haga algo que le guste. Que se levante por la mañana a las siete de la mañana y que lo haga contento. Todavía es pequeñito pero alguna vez se lo digo, que tiene que ser lo que quiera pero que le guste.