16 de julio de 2020
25 de mayo de 2020

Còmo detectar el Planeta Nueve si fuera un agujero negro

Còmo detectar el Planeta Nueve si fuera un agujero negro
Ilustración artística del Planeta Nueve - CC BY-SA 4.0

MADRID, 25 May. (EUROPA PRESS) -

Si el hipotético Planeta Nueve en la zona exterior del sistema solar es un agujero negro primordial, formado durante los primeros momentos del Big Bang, sería del tamaño de una manzana. Esto haría que fuera demasiado pequeño y oscuro para encontrarlo con nuestros telescopios actuales, pero puede haber alternativas.

Se cree que este Planeta Nueve es una "super-Tierra" aproximadamente cinco veces la masa de nuestro planeta, lo que lo haría aproximadamente dos veces más grande que la Tierra. Pero a pesar de varias búsquedas del planeta, aún no se ha encontrado.

Tal vez no hemos encontrado el Planeta Nueve porque no existe. La evidencia del planeta no es muy fuerte. Se deriva de un análisis estadístico de las órbitas de pequeños cuerpos en el sistema solar exterior. La idea es que la atracción gravitacional del Planeta Nueve hace que la orientación de sus órbitas se agrupe. Pero como otros han señalado, la agrupación observada podría deberse a otros efectos.

Si el Planeta Nueve existe, es un poco extraño que no lo hayamos encontrado. Varios estudios del cielo son lo suficientemente sensibles como para ver un planeta de su tamaño. Es posible que el planeta esté más distante de lo que esperamos o que tenga un albedo más bajo, pero las observaciones están comenzando a descartar algunos de estos. Hay, sin embargo, una idea mucho más radical. ¿Qué pasa si el Planeta Nueve no se ha observado porque no es un planeta? ¿Qué pasa si es un agujero negro primordial?

En ese último supuesto, y aunque tenga un tamaño diminuto, dado que aún tiraría de objetos gravitacionales cercanos, podría haber otras formas de encontrarlo.

Una forma sería enviar una flota de pequeñas sondas espaciales hacia su dirección general prevista. En un nuevo estudio, Edward Witten, físico y matemático en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, argumenta que las naves espaciales de unos 100 gramos de masa podrían programarse para transmitir una señal programada regularmente. Si alguno de ellos entra en el rango del agujero negro, las señales se dilatarían por su gravedad.

La desventaja de este enfoque es que la nave espacial necesitaría cronometrar sus señales con precisión de reloj atómico, y actualmente no hay relojes atómicos lo suficientemente pequeños como para caber en una sonda de 100 gramos. Un equipo diferente ha propuesto una alternativa, donde las sondas enviarn una señal simple y los radiotelescopios de alta resolución miden el cambio de sus trayectorias. Pero un tercer equipo argumenta que los efectos como el viento solar abrumarían cualquier efecto gravitacional, informa Universe Today.

Todo esto es una especulación bastante salvaje. Si hay un planeta al acecho en el borde de nuestro sistema solar, es casi seguro que no es un agujero negro, lo que significa que eventualmente será observado. Pero a veces en la ciencia, debe descartar las ideas descabelladas antes de poder encontrar la correcta.