Oumuamua no emite señales artificiales, pero su origen sigue abierto

Oumuamua no emite señales artificiales, pero su origen sigue abierto
5 de diciembre de 2018 ESA/HUBBLE; NASA; ESO; M. KORNMESSER

MADRID, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

Científicos del Insituto SETI no han encontrado emisiones artificiales durante su campaña de escucha centrada en el asteroide interestelar Oumuamua, pero creen que aùn no se puede cerrar el caso.

Estos investigadores especializados en la buscar señales inteligentes no terrestres utilizaron el Allen Telescope Array (ATA) entre finales de noviembre y principios de diciembre para observar Oumuamua cuando estaba a unos 273 millones de kilómetros, o un poco menos que el diámetro de la órbita de la Tierra.

La intención era medir las transmisiones de radio artificiales que, si se encontraran, serían una fuerte evidencia de que este objeto no es simplemente una roca lanzada al espacio por una interacción aleatoria de honda gravitatoria que ocurrió en su sistema estelar natal.

"Buscábamos una señal que probara que este objeto incorpora alguna tecnología, que tuviera un origen artificial", dice Gerry Harp, autor principal de un artículo que se publicará en febrero de 2019 de Acta Astronautica. "No encontramos tales emisiones, a pesar de una búsqueda bastante delicada. Si bien nuestras observaciones no descartan de manera concluyente un origen no natural para 'Oumuamua, constituyen datos importantes para acceder a su posible composición".

Tras su descubrimiento en octubre de 2017, Oumuamua fue objeto de especulaciones populares sobre un posible origen no natural en gran parte porque recordó la nave espacial interestelar en la novela de Arthur C. Clarke Rendezvous con Rama. Su forma altamente alargada y el hecho de que no se observó coma reforzó esta hipótesis para algunos, ya que no son características de los asteroides y cometas.

Un artículo reciente publicado en Astrophysical Journal Letters por investigadores de Harvard también sugirió la posibilidad de que 'Oumuamua sea una construcción deliberada. Los investigadores de Harvard argumentan que la leve e inesperada aceleración observada para este objeto podría ser causada por la presión de la luz solar cuando Oumuamua giraba alrededor del Sol. Su hipótesis es que el objeto podría ser una vela ligera, ya sea deliberada o accidentalmente enviada a nuestro camino. Un origen deliberado se considera algo más probable porque nuestro sistema solar es un objetivo muy pequeño para cualquier objeto que no se esté apuntando.

Tales argumentos refuerzan la importancia de observaciones como las realizadas en el ATA que pueden restringir la verdadera naturaleza de Oumuamua, subraya el Instituto SETI en un comunicado.

Las observaciones se realizaron entre el 23 de noviembre y el 5 de diciembre de 2017, utilizando el correlador de banda ancha del ATA en frecuencias entre 1 y 10 GHz y con una resolución de frecuencia de 100 kHz. No se encontraron señales a un nivel que sería producido por un transmisor omnidireccional a bordo del objeto de potencia de 30 a 300 milivatios. En partes del espectro de radio que normalmente están saturadas por la telemetría artificial por satélite, el umbral para la detección fue de hasta 10 vatios. En todos los casos, estos límites a las potencias que podrían detectarse son bastante modestos, comparables a los de los teléfonos celulares o las radios de banda ciudadana.

Si bien no se encontraron señales provenientes de 'Oumuamua, los tipos de observaciones informadas por los científicos del Instituto SETI pueden ser útiles para limitar la naturaleza de los objetos interestelares detectados en el futuro, o incluso los objetos pequeños y bien conocidos en nuestro propio sistema solar. Durante mucho tiempo se ha planteado la hipótesis de que algunas de estas últimas podrían ser sondas interestelares, y las observaciones de radio ofrecen una forma de abordar esta idea imaginativa, pero de ninguna manera imposible, afirman desde el Instituto SETI.

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