6 de julio de 2020
21 de febrero de 2006

Los 22 nuevos casos confirmados de H5N1 en Alemania elevan el total a 103, principalmente en la isla de Ruegen

Los 22 nuevos casos confirmados de H5N1 en Alemania elevan el total a 103, principalmente en la isla de Ruegen

BERLIN, 21

El laboratorio berlinés Instituto Friedrich-Loeffle confirmó hoy otros 22 casos de gripe aviar en la isla de Ruegen, en el norte de Alemania, por lo que el número total de casos de la cepa letal H5N1 de la gripe aviar en este país asciende ya a 103, principalmente en esta isla.

Este nuevo caso de muertes masivas, que no ha afectado a aves domésticas, provocó el envío de tropas del Ejército germano a la isla para ayudar en la tarea de recogida de cadáveres y en la desinfección de la zona. Además, varias decenas de veterinarios se han desplazado al lugar para inspeccionar a otros animales ante el temor a nuevos contagios.

La primera muerte por H5N1 se confirmó en Alemania el pasado día 14, cuando dos cisnes fueron hallados muertos en Ruegen, una localidad popular de vacaciones para miles de alemanes.

Un sólo día después se conocieron nuevas muertes por gripe aviar en otras dos islas, en este caso danesas, situadas en el propio mar Báltico, a menos de un centenar de kilómetros de Ruegen. La isla de Falster registró los casos de cinco cisnes muertos, mientras que la de Bornholm, muy cercana a Suecia, sumó cuatro muertes más.

Pero la cepa del H5N1 no causó daños en la Alemania continental hasta el pasado sábado, cuando los especialistas confirmaron que en dos de los cinco casos sospechosos detectados en la región de Antepomeriania, en el norte de la geografía germana, se había detectado la presencia del virus.

La canciller alemana, Angela Merkel, había visitado previamente la isla del Báltico para observar in situ la aplicación de las medidas puestas en marcha para tratar de evitar que la infección se traspase de las aves silvestres a las de corral, según informó la Deutsche Welle.

Desde ese momento, especialistas de unidades equipadas para hacer frente a armas químicas y bacteriológicas entraron por primera vez en acción en Ruegen, ayudando en las tareas de desinfección de vehículos, personas y terrenos.

Semejante despliegue provocó las críticas de la oposición liberal, mientras círculos defensores de animales comenzaron a alzar su voz contra otra de las medidas que se ha comenzado a aplicar: la de sacrificar masivamente patos y gallinas.

"No hay razones sensatas para comenzar ahora con el sacrificio masivo de aves domésticas. No hay ninguna infección aguda en los animales y tampoco han surgido nuevas amenazas para los seres humanos", argumentó el presidente de la Asociación Alemana Protectora de Animales, Wolfgang Apel.