8 de julio de 2020
14 de marzo de 2006

Alrededor de un tercio de los pacientes con ELA podría desarrollar deterioros cognitivos, según estudio

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de un tercio de los pacientes con ELA podría desarrollar deterioros cognitivos, según sugiere un estudio de la Universidad de Columbia en Nueva York (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista 'Archives of Neurology'.

Los expertos explican que la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), es un trastorno progresivo caracterizado por la pérdida del funcionamiento muscular y la atrofia del tejido muscular. La enfermedad afecta sobre todo a las neuronas motoras, que controlan los músculos y el movimiento del cuerpo, pero nuevas pruebas sugieren que también podría tener un impacto sobre el pensamiento, el aprendizaje y la memoria. Estudios anteriores han estimado que entre el 2 y el 52 por ciento de los pacientes con ELA experimentan deterioro cognitivo.

Los científicos analizaron 40 pacientes con ELA que fueron evaluados en centros neurológicos entre agosto de 1991 y 1992. Los participantes pasaron por exámenes y pruebas que estimaban su funcionamiento cognitivo y verificaban el diagnóstico y los antecedentes de la enfermedad, incluyendo si los síntomas se detectaron primero en los músculos de la garganta, mandíbula, lengua, rostro o extremidades. Los investigadores seleccionaron a un grupo control de 80 individuos sin ELA emparejados con los pacientes con la enfermedad según su edad, género y educación.

De los 40 pacientes con ELA, 12 mostraron defectos cognitivos (un 30 por ciento), incluyendo nueve que reunían los criterios del diagnóstico de demencia. No se dieron diferencias significativas entre los pacientes con ELA que tenían demencia y aquellos que no en términos de edad, sexo, educación, lugar de inicio de la enfermedad, pérdida de memoria, estabilidad emocional, gravedad de la enfermedad o antecedentes familiares.

Según los científicos, los pacientes con ELA y los controles tuvieron resultados similares en las pruebas cognitivas, aunque los pacientes con la forma más grave de la enfermedad mostraron un declive en las habilidades lingüísticas, lo que podría estar asociado con dificultades motoras que afecten a los músculos del lenguaje. Los datos de supervivencia se obtuvieron a partir de registros públicos y médicos en 2004 de 38 de los 40 pacientes con ELA, que vivieron una media de 3,4 años tras las pruebas. Los deterioros cognitivos y la demencia no parecían estar asociados con la supervivencia.

Los autores concluyen que tras la prueba de preguntas tradicional, el 30 por ciento de los pacientes con ELA mostraron deterioro cognitivo y cerca de una cuarta parte mostró los criterios neuropsicológicos del diagnóstico de demencia.