15 de julio de 2020
22 de mayo de 2006

Los analgésicos están asociados con un 30% más de riesgo de hospitalización por fallo cardiaco, según un estudio

Los analgésicos están asociados con un 30% más de riesgo de hospitalización por fallo cardiaco, según un estudio

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

Los analgésicos comunes como el ibuprofeno, los antiinflamatorios no esteroideos, están asociados con un 30 por ciento más de riesgo de una primera hospitalización por fallo cardiaco, según un estudio del Centro Español de Investigación Farmacoepidemiológica de Madrid que se publica en la edición digital de la revista 'Heart'.

Aunque el riesgo global es pequeño, señalan los investigadores, podría tener un impacto considerable sobre la salud pública, particularmente entre los mayores en los que el fallo cardiaco es común.

Los autores basan sus descubrimientos en datos procedentes de una base de datos que reúne los registros médicos anónimos de millones de pacientes registrados con médicos de familia de todo Reino Unido.

Los investigadores identificaron a todos los pacientes que tenían entre 60 y 84 años en junio de 1997 y los controlaron hasta finales de diciembre de 2000.

Los científicos descubrieron que un diagnóstico previo de fallo cardiaco, obesidad, tabaquismo, y un historial de citas recientes con el especialista y estancias hospitalarias estaban asociados con una mayor posibilidad de ser admitido en el hospital por fallo cardiaco por primera vez.

El 14 por ciento de los pacientes estaban tomando AINE en el momento de su admisión en comparación con el 10 por ciento de un grupo de personas seleccionadas al azar. La mitad de esas hospitalizaciones correspondían a hombres y la mitad de ellos tenían entre 70 y 79 años.

De todos los AINE, las personas que tomaron indometacino parecían encontrarse bajo un mayor riesgo. Eran unas tres veces más propensas a ser admitidas en un hospital por fallo cardiaco que aquellas otras que no tomaban el fármaco. La osteoartritis fue la razón más común para tomar los AINE.

Los autores apuntan a que los datos sugieren que habría una primera hospitalización extra por fallo cardiaco cada 1.000 personas de entre 60 y 84 años que tomara AINE, lo que es un número reducido.

Pero los autores sugieren que el número podría elevarse a tres casos adicionales entre pacientes de 70 o más años con trastornos como diabetes, hipertensión y fallo renal.

Según los investigadores, el fallo cardiaco es una causa común de enfermedad y muerte entre los mayores y concluyen que incluso un pequeño aumento en el riesgo puede traducirse en una carga significativa de la enfermedad en la población general.