6 de julio de 2020
9 de mayo de 2006

Científicos españoles demuestran los efectos de la alteración del bosque en su diversidad genética y riesgo de extinción

Científicos españoles demuestran los efectos de la alteración del bosque en su diversidad genética y riesgo de extinción

MADRID, 9 May. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) de Barcelona, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han logrado demostrar en un estudio los efectos de la fragmentación del hábitat sobre la diversidad genética y el riesgo de extinción en el medio forestal, según publica en su último número la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

En concreto, los investigadores ponen de relieve que la fragmentación de las masas forestales, con la consiguiente reducción de la población e incremento de su aislamiento geográfico, tiene un impacto negativo sobre su estructura genética. Así, según explicaron a Europa Press, la fragmentación del hayedo del Montseny ha perturbado el sistema de reproducción de esta especie y ha disminuido la diversidad genética de las poblaciones remanentes, disminuyendo la capacidad de estas poblaciones de persistir frente a los cambios ambientales.

Hasta ahora se asumía que ésta y otras especies similares que son polinizadas por el viento eran particularmente resistentes a los efectos de la fragmentación del hábitat y por tanto presentaban un bajo riesgo ante los efectos de los cambios ambientales. Este trabajo muestra que esto no es así: la fragmentación del hábitat pone en riesgo significativo incluso a esta especie de árboles ampliamente distribuidos y polinizados por el viento.

Muchas poblaciones de plantas y animales, incluyendo las de los humanos, dependen de los bosques por los productos y servicios que proporcionan. Este estudio demuestra que hay que evitar la fragmentación de nuestros bosques en poblaciones más pequeñas para así maximizar las posibilidades de que sobrevivan a largo término.

El estudio fue llevado a cabo en las montañas del Montseny, cerca de Barcelona, por Alistair Jump, investigador post-doctoral, y Josep Peñuelas, profesor de investigación, ambos del CREAF-CSIC, centro de investigación ecológica y forestal ubicado en Bellaterra.