7 de julio de 2020
13 de abril de 2006

El clima tiene más incidencia en la longitud y densidad de la melena del león que la genética, según un estudio

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un estudio llevado a cabo en 17 parques zoológicos de Estados Unidos concluye que las temperaturas determinan hasta en un 50 por ciento la longitud y densidad de la melena del león, variable que tiene más influencia que los factores genéticos.

La investigación, publicada en el número de abril de la revista 'Journal of Mammalogy' atribuye a la temperatura ambiente el factor decisivo por encima de la nutrición, los factores sociales, la historia individual o los genes, por la adaptación del individuo a su entorno, y no como resultado de la selección natural, pese a que la melena constituya un factor de atracción sobre las hembras y de dominio sobre el resto de machos competidores, como apunta el estudio.

En las conclusiones del mismo, se recoge que los leones en zoos situados en climas cálidos se adaptan al entorno con melenas más cortas y menos espesas, debido a la subida de su temperatura corporal. "La melena cumple su función para atraer a las hembras, pero tiene un coste energético para hacerla crecer y mantenerla, facilita los parásitos, y, sobre todo, retiene el calor", explica Bruce Patterson, autor de la investigación.

"La subida de la temperatura corporal explica por qué los leones en climas más fríos tienen melenas más densas y largas: la retención de calor y la energía que esto entraña es menor en climas fríos que cálidos", argumenta Patterson, que apunta a que en Tsavo, en Kenia, donde los leones se desenvuelven en su entorno natural, la mayoría de los machos no posee melena.

El equipo de estudio identificó hasta 11 tipos diferentes de melenas, e insistieron en que sus formas pueden presentar grandes variaciones debido al clima local. Los investigadores advierten que la forma tradicional de clasificación de este mamífero se basa en la melena y su aspecto exterior, por lo que advirtieron que el árbol familiar de la especie podría tener que revisarse.

En concreto, consideran "exagerada" la cifra de hasta 23 nombres diferentes atribuidos a especie de la pantera león africana, y aventuran la hipótesis de que la mayoría se deben a variaciones locales del clima "como la cantidad de lluvias". Por último, apuntan a la revisión del conocimiento sobre los restos de leones que vivieron en Europa durante el Pleistoceno, tradicionalmente encuadrados como subespecie de la pantera león ('P. leo atrox.' o 'P.

leo spaelea').