12 de julio de 2020
4 de enero de 2006

El consumo de una dieta baja en grasas no está asociado con el aumento de pes

MADRID, 4 Ene. (EUROPA PRESS) -

El consumo de una dieta baja en grasas no está asociado con el aumento de peso, según un ensayo clínico que se realizó en 48.000 mujeres postmenopáusicas por científicos del Instituto de Investigación MedStar en Washington (Estados Unidos). Las conclusiones de la investigación se publican en 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).

Según los científicos, una dieta baja en grasas que incluye un aumento en el consumo de frutas, vegetales y productos integrales no está asociada con un aumento de peso durante una media de 7,5 años.

Los expertos explican que un variedad de libros sobre dietas ha sugerido que el aumento de la obesidad puede ser atribuido a las dietas recomendadas para la prevención de la enfermedad crónica por varias organizaciones nacionales de la salud, específicamente dietas que son más bajas en grasas totales y saturadas y altas en carbohidratos procedentes de vegetales, frutas y productos integrales o ricos en fibra.

Los científicos examinaron datos a largo plazo de un estudio nacional sobre las relaciones entre los cambios de peso y cambios específicos en componentes de la dieta y la composición de macronutrientes.

Entre los años 1993 y 1998, 48.835 mujeres postmenopáusicas fueron asignadas de forma aleatoria a una dieta baja en grasas o a un grupo de control con una dieta que elegían las propias participantes. Los datos incluyeron medidas del cuerpo y datos de nutrientes desde agosto del año 2004 y durante una media de 7,5 años de seguimiento.

La intervención en las mujeres con la dieta baja en grasas incluyó sesiones de grupo e individuales para promover una disminución en el consumo de grasa y un aumento en el de vegetales, frutas y productos integrales, pero no incluyó objetivos de pérdida de peso o restricción calórica. El grupo control recibió materiales educativos con respecto a la dieta.

Los resultados muestran que después de perder 2,2 kilogramos en el primer año, las mujeres del grupo con dieta baja en grasas mantuvieron una mínima pérdida de peso, en comparación con el grupo control, y no mostraron un aumento en su peso base en ningún momento del estudio. Los pesos en el grupo con la dieta baja en grasa fueron menores que los de aquellos del grupo control, lo que sugiere que un patrón dietético bajo en grasa podría ayudar a atenuar la tendencia a ganar peso que se suele observar en las mujeres postmenopáusicas.

Según los científicos, las recomendaciones a medio plazo para alcanzar una dieta más baja en las grasas totales y saturadas con un mayor consumo de frutas, vegetales y productos integrales y no dirigida a la pérdida de peso, no produce un aumento en éste.