14 de julio de 2020
15 de diciembre de 2006

El consumo de platos precocinados dispara las intolerancias alimentarias a los aditivos

El consumo de platos precocinados dispara las intolerancias alimentarias a los aditivos

MADRID, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

El aumento del consumo de platos precocinados y elaborados ha disparado la detección de intolerancias alimentarias a los aditivos. Se estima que el 18 por ciento de todas las alergias a alimentos están provocadas por estas sustancias, presentes en más de dos terceras partes de los productos que se consumen a diario.

La doctora María Dolores de la Puerta, especialista en Medicina Antienvejecimiento, destacó que el consumo de aditivos ha existido siempre pero no de la forma tan masiva y agresiva como se produce en la sociedad actual. "Prácticamente todos los alimentos precocinados o elaborados utilizan algún tipo de aditivo para su conservación hasta el momento de ser consumidos, incluso alimentos que se venden en fresco lo usan para mejorar o mantener su aspecto", afirmó en un comunicado.

Según la doctora, los aditivos que se consumen con los alimentos son nocivos en la medida que el organismo presenta algún grado de intolerancia frente a ellos o si se consumen en cantidades superiores a las recomendadas por la legislación española. "Aún así existen ciertos riesgos sanitarios asociados a la utilización de los aditivos", añadió.

Los aditivos y conservantes que causan más reacciones son el glutamato monosodico, los sulfitos, los nitratos, el aspartamo y la tartracina. De éstos, los sulfitos son los que causan más problemas ya que hay un mayor número de personas sensibles a ellos.

"Dentro de la variable sintomatología que puede aparecer en las intolerancias alimentarias, cabe pensar en los aditivos cuando los síntomas están relacionados con trastornos gastrointestinales, cefaleas o alergias con síntomas respiratorios (asma) o dermatológicos (eccemas y urticaria)", dijo.

Ante la sospecha de una intolerancia alimentaria a un aditivo hay que confirmar el diagnóstico mediante una analítica, y a continuación retirar temporalmente de la dieta los alimentos que puedan tener en su composición o proceso de elaboración dicho aditivo". El tiempo de retirada del alimento varía en función del grado de intolerancia detectado, añadió.