5 de julio de 2020
22 de marzo de 2006

El CSIC asegura que la mortalidad de las águilas imperiales liberadas en La Janda es menor que en las silvestres

CADIZ, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

El programa de reintroducción del águila imperial en la comarca gaditana de La Janda ha conseguido que la mortalidad de estas aves sea del 40 por ciento, ya que el 84 por ciento de los ejemplares de origen silvestre mueren antes de los cinco años --cuando alcanzan la madurez sexual--, según informaron a Europa Press fuentes del CSIC, que precisaron que de las 22 liberadas desde 2002 han fallecido nueve.

A juicio del CSIC, el proyecto es un "éxito" porque en Doñana la proporción es de diez aves muertas de las 25 liberadas y "mucho menor" en el citado caso de los ejemplares de origen silvestre.

Además de los programas ambientales que se han desarrollado en la zona y de una alimentación sostenida, La Janda supone un "lugar estratégico para la reintroducción" según estudios científicos, porque caben entre 19 y 32 parejas reproductoras, siendo la comarca con "mayor capacidad del mundo" y un hábitat "idóneo".

En virtud del programa se liberó en La Janda una pareja joven que a los pocos días, "por capricho", cambió su ubicación habitual y se desplazó hacia el norte de la provincia de Sevilla. Mientras el macho está localizado, no se puede confirmar que la hembra sea la misma por el cambio de plumaje. De cualquier forma, el ejemplar femenino liberado entonces "sigue estando vivo" y el nido construido en la comarca gaditana continúa "invitando a las parejas a asentarse".

En este sentido, "sigue existiendo", aunque fuera de los límites de La Janda, una pareja de águilas imperiales "con posibilidades de procrear", aunque no se pueda confirmar si la hembra es la misma que se reintrodujo en la comarca gaditana. No obstante, pese a un cambio de circunstancias, esta pareja demuestra que el programa "sigue siendo un éxito".

Ecologistas en Acción criticó esta mañana el programa de reintroducción de la Consejería de Medio Ambiente, tachándolo de "gran mentira, fraude y fracaso", al tiempo que pedía su paralización y el "cese fulminante" de sus responsables, alegando la "alta" mortalidad de las águilas imperiales, que la pareja liberada con posibilidades de procrear "no existe" y que La Janda tiene "elevados factores de potencial riesgo" para la especie.