12 de julio de 2020
27 de enero de 2006

Cuatro de cada diez pacientes con disfunción eréctil tendrán un evento coronario, según un experto

CORDOBA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

Cuatro de cada diez pacientes con problemas de disfunción eréctil, una patología que afecta en algún grado al 12,7 por ciento de la población española de 20 a 75 años, "tendrán un evento coronario o padecerán una enfermedad cardiovascular importante en un futuro", según apuntó hoy, en declaraciones a Europa Press, el urólogo del Hospital Reina Sofía y coordinador de la 'I Jornada de Actualización en Andrología', Rafael Prieto.

Prieto, quien apoyó su argumentación en recientes estudios realizados al efecto --el último aparecido en diciembre de 2005 en la revista científica 'Jama'--, abogó por tratar la disfunción eréctil "como un todo sistémico y no solo como un problema aislado", ya que, según explicó, esta disfunción "es un marcador que nos puede ayudar a identificar que un paciente pertenece al grupo de riesgo cardiovascular".

Según explicó este experto, la disfunción eréctil "puede ser un marcador que indique una posible hipercolesterolemia o que nos revele un diabético no conocido", patologías que, junto a la hipertensión, la diabetes o la dislipemia "nos permiten identificar qué pacientes pertenecen al grupo de riesgo cardiovascular".

"Hemos constatando una serie de casos de eventos coronarios en pacientes con disfunción eréctil", continuó Prieto, quien, con todo, se mostró cauto para determinar una relación directa de causa-efecto.

"Todavía es pronto para saberlo", dijo.

Aún así, insistió en que "lo que si nos hemos dado cuenta es de que el pene no es un órgano aislado y de que la disfunción eréctil no sólo es importante en el varón de cara a su sexualidad, sino que este hecho se traduce en más cosas".

En este punto, explicó que el pene es un órgano "que está formado fundamentalmente por endotelio", aspecto que le llevó a considerar que cuando un enfermo tiene una disfunción eréctil "ello se traduce en que el endotelio no funciona y, por tanto, no sólo no funciona el endotelio en el pene, sino en el resto del organismo".

Por todo ello, consideró necesario que los médicos de primaria "pregunten a sus pacientes sobre su vida sexual y si su pene funciona correctamente".

"Hay que romper barreras y preguntar sobre estas cuestione, además de preguntar cuestiones sobre la diabetes o hipertensión del paciente", insistió este urólogo, quien reconoció la dificultad de llevar a cabo esta práctica, ya que los médicos de este escalón sanitario "están sobrecargados de trabajo".