6 de julio de 2020
14 de febrero de 2006

Descubren un tratamiento alternativo para los descensos de la tensión arterial asociados con la postura

MADRID, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

El uso de una medicación llamada piridostigmina en solitario o en combinación con dosis bajas de midodrina parece mejorar el estado de la presión sanguínea de pacientes con hipotensión ortostática o postural, un descenso en la presión sanguínea asociado con cambios en la postura, según un estudio del Centro Médico Mayo en Rochester (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista 'Archives of Internal Medicine'.

Los expertos explican que la hipotensión postural puede desarrollarse cuando una enfermedad neurológica o trastorno afecta a partes del sistema nervioso que controlan los baroreflejos, que regulan la presión arterial en el organismo. Además de la rápida caída de la presión que se produce cuando los pacientes están de pie, el trastorno se asocia a menudo con la hipertensión cuando los pacientes están acostados o en posición supina. La única medicación que se ha comprobado que mejora la enfermedad, el fármaco midodrina, también eleva la hipertensión supina.

Los científicos compararon los efectos de la piridostigmina en solitario con dos combinaciones diferentes de piridostigmina y midodrina y con el placebo. Un total de 58 pacientes recibieron cada uno de los cuatro tratamientos en orden aleatorio en sucesivos días.

Los investigadores midieron la presión arterial de los participantes y la tasa cardiaca inmediatamente después del tratamiento y de nuevo cada hora durante las siguientes seis horas a la medicación.

Según los científicos, los participantes que tomaron piridostigmina en solitario o 5 miligramos de midodrina tuvieron menores descensos en sus niveles de presión sanguínea que aquellos que tomaron placebo. Estos pacientes también experimentaron mejoría en sus síntomas. Ninguno de los pacientes del estudio tuvo un aumento de sus niveles arteriales cuando estaban acostados. Debido a los aparentes beneficios y la ausencia de efectos secundarios, los autores señalan que la piridostigmina es un "complemento bienvenido" a las opciones de tratamiento existentes para la hipotensión postural.