26 de noviembre de 2020
1 de abril de 2007

"La diabetes es una enfermedad que exige mucho esfuerzo por parte del paciente", según un experto

"La diabetes es una enfermedad que exige mucho esfuerzo por parte del paciente", según un experto

ZARAGOZA, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

El psicólogo clínico de la Asociación de Diabéticos de Pamplona, Iñaki Lorente, ha manifestado que "la diabetes es una enfermedad que exige mucho esfuerzo por parte del paciente" ya que "según los nuevos tratamientos" se puede llegar a que "hasta el 95 por ciento de las acciones terapéuticas las tenga que decidir el propio afectado en su vida cotidiana".

"Ese es un peso grande y ahí hay que cuidar los aspectos psicosociales para que todo vaya bien", explicó Lorente en declaraciones a Europa Press. El psicólogo clínico participó esta semana en las XXVI Jornadas de Información Diabetológica celebrada en Zaragoza y organizadas por la Asociación de Diabéticos 'Adezaragoza'.

Iñaki Lorente indicó que la persona con diabetes "tiene que tomar muchas decisiones y hay personas que sienten mucho esa presión y no saben decidir la pauta de insulina más adecuada". Según precisó, si bien "el médico prescribe una pauta de insulina, el propio paciente, según el momento del día, lo que vaya a comer o el nivel de azúcar en sangre tiene que tomar una decisión de cuánta insulina necesita en ese momento".

El especialista se refirió a otro de los aspectos que "presionan" al paciente como es el hecho de que "la diabetes es una enfermedad crónica y cualquier acción que se haga de tratamiento no tiene como fin la curación; con el paso del tiempo el pacientes se va desmotivando puesto que, por mucho que haga, nunca se va a curar mientras los expertos no encuentren el remedio".

Esto lleva, a medio plazo, a que disminuya la motivación "y en consecuencia también la adherencia al tratamiento, los controles son peores, y el nivel de hemoglobina cada vez es peor, algo que no tiene que ver sino con un factor de actitud respeto a la propia enfermedad".

El especialista comentó que "no hay que dramatizar ni psicologizar lo que no es psicologizable", pero reconoció que "hay una realidad, y son las constantes renuncias, revisiones y decisiones". En su opinión, "la clave está dar a las cosas la importancia que tienen" porque "la diabetes es importante, pero no es ni lo más importante de la vida ni a lo que hay que dedicar más atención", aunque sí "cuidarla para que lo demás vaya bien".

Iñaki Lorente añadió que si bien una persona con diabetes no hace una vida normal "porque no tiene nada de normal tener que pincharse tres veces al día y mirarse el azúcar seis veces en el caso de los diabéticos tipo 1, si haces correctamente esto puedes llevar una vida normalizada y realizar cualquier tipo de actividad que te propongas".

El psicólogo explicó que hasta finales del siglo XX el control de la diabetes se centraba exclusivamente en el ámbito biológico, mientras que en los últimos años se está potenciado, también por la Organización Mundial de la Salud (OMS), una mejora en la calidad de vida.

APOYARSE EN SANITARIOS, FAMILIA Y DIABÉTICOS

El psicólogo clínico de la Asociación de Diabéticos de Pamplona manifestó que para hacer frente a estas situaciones de presión "lo fundamental es rodearse de un buen aparato social" que se apoya "en tres grandes áreas sociales".

Una de ellas es el equipo sanitario "que le va a aportar la calidad técnica y las orientaciones técnicas que precisa". Otro, el grupo familiar y de amigos y el entorno afectivo que le propicia éste; y, en tercer lugar, el grupo de iguales, "donde una persona con diabetes puede encontrar cómo resuelven otros en su misma situación las coyunturas que se van encontrando".

"Los tres son ejes complementarios y una persona bien armada a ese nivel tiene muchas probabilidades de éxito en el tratamiento de la diabetes", concluyó. En relación con los profesionales sanitarios, abogó por su buen "entrenamiento en habilidades sociales" para "detectar posibles trastornos psicológicos o pequeños desajustes se pueden resolver en la consulta".

Para eso, consideró oportuno "formar al personal sanitario que está en contacto con el paciente y que las asociaciones cuenten con personas que conozcan bien la diabetes", así como "las patologías que tienen consecuencias sobre esta enfermedad". Según señaló, "los profesionales sanitarios están cada vez más sensibilizados en la atención psicosocial del paciente".