7 de julio de 2020
24 de enero de 2006

La disfunción eréctil está asociada con enfermedades cardiovasculares y crónicas, según estudios

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

La disfunción eréctil parece estar asociada con enfermedades cardiovasculares y crónicas y podría predecir la gravedad y el mal pronóstico entre quienes padecen enfermedad cardiaca, según tres estudios dirigidos dos de ellos por las Universidades de California en Los Ángeles y la de Chicago (Estados Unidos) respectivamente y un tercero por el Hospital General de Montreal y la Universidad McGill de Montreal (Canadá). Las conclusiones de los tres estudios se publican esta semana en 'Archives of Internal Medicine'.

Los expertos explican que los nuevos fármacos para la disfunción eréctil han conducido a un 50 por ciento de aumento en las visitas médicas asociadas con la enfermedad entre los años 1996 y 2000. La mayoría de estimaciones anteriores del impacto de esta disfunción han excluido a algunos hombres debido a su edad, etnia o profesión o se realizaron antes de que estos fármacos fueran accesibles.

Los científicos de la Universidad de California analizaron datos de un estudio nacional sobre salud y nutrición de los años 2001 y 2002 en el que participaron 2.126 hombres de 20 años o más que respondieron a cuestiones sobre su funcionamiento sexual y pasaron por un examen médico.

Los hombres que informaron de que algunas veces o nunca eran capaces de mantener una relación sexual adecuada fueron diagnosticados con disfunción eréctil. Los autores afirman que, según tal definición, la incidencia global de disfunción eréctil fue del 18,4 por ciento.

Según los científicos, la afección se producía más a menudo con el envejecimiento, afectando al 6,5 por ciento de los hombres de entre 20 y 29 años y al 77,5 por ciento de aquellos de 75 años o más.

Cuando se tuvieron en cuenta factores que pudieran contribuir a la disfunción eréctil, incluyendo la edad y otras enfermedades, los varones hispanos americanos tenían casi el doble de riesgo.

Trastornos como la obesidad, la hipertensión, el tabaquismo y la diabetes estaban también asociados al riesgo de disfunción eréctil.

Los investigadores de la Universidad de Chicago evaluaron a 221 hombres con una edad media de 58,6 años que habían pasado por un análisis de estrés nuclear, una prueba no invasiva para el diagnóstico de la progresión de la enfermedad cardiaca. Evaluaron a estos hombres en relación a la disfunción eréctil y compararon los resultados.

Según los científicos, de los 221 hombres, el 54,8 por ciento padecía el trastorno sexual. Los pacientes con disfunción eréctil eran mayores que los hombres que no la sufrían y más propensos a tener enfermedad cardiaca, diabetes e hipertensión, así como haber pasado por procesos para restablecer el flujo sanguíneo cardiaco.

También eran más propensos a tener resultados de la prueba de estrés que indicaban que se encontraban bajo un alto riesgo cardiovascular y la mayoría de ellos habían desarrollado ya enfermedad cardiaca grave.

En el estudio canadiense participaron 3.921 hombres de entre 40 y 88 años que acudieron a uno de 75 profesionales de atención primaria en 2001 y 2002. Los participantes proporcionaron sus historiales médicos y pasaron por exámenes físicos, incluyendo medidas de lípidos y azúcar.

Según los investigadores casi la mitad de estos hombres informaron de que habían sufrido disfunción eréctil durante las cuatro semanas previas o que estaban tomando medicación por este motivo. Los hombres con enfermedad cardiovascular y diabetes fueron más propensos al trastorno. Entre los hombres que no padecían enfermedad cardiovascular o diabetes el riesgo de padecer estas afecciones en un futuro estaba asociado con la probabilidad de tener disfunción eréctil.