5 de julio de 2020
8 de noviembre de 2006

Ensayan una terapia del CSIC capaz de frenar el crecimiento de vasos sanguíneos alrededor de tumores sólidos

Ensayan una terapia del CSIC capaz de frenar el crecimiento de vasos sanguíneos alrededor de tumores sólidos

MADRID, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

Una compañía australiana ensayará una terapia de un investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) capaz de frenar el crecimiento de los vasos sanguíneos alrededor de tumores sólidos, en virtud del acuerdo de colaboración firmado para el desarrollo de la citada patente.

Según informó el CSIC en un comunicado, el objetivo del acuerdo es desarrollar un anticuerpo monoclonal humanizado que actúe frente a una diana molecular, denominada PAMP, cuyo mecanismo de actuación han descubierto Alfredo Martínez, del Instituto Cajal del CSIC en Madrid, y Frank Cuttita, del Instituto Nacional del Cáncer, integrado en los Institutos Nacionales de Salud, en Maryland (Estados Unidos).

El centro investigador destacó que el fármaco podría resultar "al menos un millón de veces más potente" que los empleados hasta el momento. La terapia, que ahora está en fase clínica, podrá aplicarse a todo tipo de cánceres, salvo aquellos que atacan al sistema circulatorio, como la leucemia, y en los que la formación de vasos sanguíneos no es relevante para la evolución de la enfermedad.

El PAMP, presente en todos los grupos de vertebrados, posee la capacidad de inducir el crecimiento de los vasos sanguíneos alrededor de diversos tumores, proceso denominado angiogénesis. Esta molécula se expresa en situaciones de hipoxia, o falta de oxígeno, propia del ambiente tumoral.

El CSIC destacó que los autores de la patente han demostrado que se puede inhibir la acción del PAMP y frenar el proceso de angiogénesis mediante el empleo de un determinado anticuerpo monoclonal humanizado, lo que podría frenar el crecimiento de tumores sólidos en órganos como el pulmón, el riñón, el páncreas o el cerebro.

La compañía australiana ya ha conseguido producir el anticuerpo capaz de bloquear la acción angiogénica del PAMP. A partir de ahora, se encargará de apliar a la fase clínica la terapia, una vez que los resultados en animales han tenido éxito.