12 de julio de 2020
21 de febrero de 2006

Las estatinas y betabloqueadores podrían reducir a la mitad el riesgo de ataques cardiacos no esperados

MADRID, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los medicamentos conocidos como estatinas y betabloqueadores podrían reducir a la mitad las posibilidades de los pacientes con enfermedad cardiaca no diagnosticada de sufrir un ataque cardiaco, según un estudio dirigido por la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Archives of Internal Medicine'.

La investigación sugiere que estos fármacos preventivos pueden conseguir que los pacientes en vez de sufrir un ataque cardiaco padezcan un síntoma menos grave como la angina, un dolor leve de pecho que se produce con el ejercicio, incluso si no dejan de acumular colesterol en sus arterias.

Los científicos evaluaron datos de 1.400 pacientes recogidos entre los años 2001 y 2003 para un estudio nacional. De estos pacientes, sólo el 20 por ciento que sufrieron un ataque cardiaco tomaban estatinas, en comparación con el 40 por ciento de aquellos que presentaban una angina derivada del esfuerzo físico.

Los pacientes que sufrieron un ataque cardiaco de forma inesperada fueron mucho menos propensos que aquellos que sólo tenían angina a tomar estatinas y betabloqueadores. Los pacientes que tomaban estatinas redujeron el riesgo de ataque cardiaco aproximadamente a la mitad.

Los científicos querían saber cómo los doctores podían ayudar a reducir el riesgo de los pacientes a sufrir un ataque cardiaco como primer síntoma incluso si los medicamentos para la hipertensión o el colesterol alto no fueran eficaces para detener el inicio de la enfermedad cardiaca.

Los expertos explican que las estatinas suelen ser prescritas para reducir el colesterol, uno de los signos de advertencia para la enfermedad cardiaca. Los betabloqueadores se proporcionan a los pacientes con hipertensión, otro de los signos que advierten de las dolencias del corazón.