8 de julio de 2020
15 de junio de 2006

Las estelas que dejan los vuelos nocturnos en invierno son las que más contribuyen al calentamiento del planeta

Las estelas que dejan los vuelos nocturnos en invierno son las que más contribuyen al calentamiento del planeta

MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

La estela que dejan tras de sí los aviones tienen su impacto más elevado sobre el calentamiento global del planeta cuando se realizan de noche y en invierno, según un estudio de la Universidad de Reading (Reino Unido) que se publica esta semana en la revista 'Nature'.

Los expertos explican que aunque existan mucho menos vuelos en invierno que en verano, su impacto climático superior significa que de forma global contribuyen de igual forma al calentamiento que causan sus estelas.

Las estelas ejercen dos efectos opuestos sobre el clima, por un lado atrapan la radiación infrarroja procedente de la superficie de la Tierra evitando su radiación al espacio y calienta la atmósfera, por otro lado al reflejar la luz solar del brillo de la capa más superior de la superficie reduce el calentamiento global del planeta. Al equilibrarlo, el efecto de calentamiento excede al de enfriamiento, así que las estelas se suman al calentamiento global, aunque el efecto es pequeño en comparación con otras actividades humanas.

Los científicos analizaron la formación de estelas en un lugar del sudeste de Inglaterra, surcado por aviones que se dirigían al Atlántico Norte. Las medidas de las condiciones atmosféricas les permitieron realizar predicciones exactas de si los vuelos podrían crear estelas o no hacerlo. Esto depende en gran medida de la humedad en el aire, que es superior de media durante el invierno, así que los vuelos invernales son prácticamente dos veces más propensos a crear estelas que los del verano.

Los investigadores utilizaron datos de la programación de vuelos para determinar la cantidad de formación de estelas se producía en los diferentes momentos del día y en las diferentes estaciones, y así su modelo climático podría indicar el efecto global sobre el calentamiento de la tierra.

Los expertos descubrieron que los vuelos del invierno, aunque representan sólo el 22 por ciento del total de los de todo el año, contribuyeron al 50 por ciento del calentamiento anual. Y los vuelos nocturnos, entre las 18:00 y las 06:00 horas, también tienen un efecto desproporcionado, constituyendo sólo una cuarta parte del total del tráfico aéreo pero contribuyendo entre el 60 y el 80 por ciento al calentamiento. Los investigadores señalan que esta información podría guiar la reducción de tales impactos climáticos al identificar las formas más eficaces para reprogramar el plan de vuelos.