12 de julio de 2020
28 de julio de 2006

La estimulación psicosocial mejora la atención y emotividad de los niños con retraso en el desarrollo

MADRID, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -

La estimulación psicosocial en los primeros años de la infancia tiene beneficios a largo plazo en el caso de la atención y la evolución emocional de los niños con retraso en el desarrollo, según un estudio de la 'University of the West Indies' en Kingston (Jamaica) que se publica en la edición digital de la revista 'British Medical Journal'.

El retardo o retraso en el crecimiento afecta al 30 por ciento de los niños de menos de cinco años de forma global y está asociada con el desarrollo pobre y problemas de conducta en los últimos años de la adolescencia. Algunos estudios sugieren que la estimulación psicosocial en los primeros años de la infancia reduce la conducta antisocial y la delincuencia en la adolescencia, pero las pruebas existentes son limitadas.

Los investigadores comenzaron por determinar si los suplementos dietéticos o la estimulación psicosocial proporcionada a niños con retraso en los primeros años de la vida tenían algún beneficio a largo plazo para su funcionamiento psicosocial en la adolescencia avanzada.

En 1986-87 los investigadores identificaron 129 niños con retraso de entre 9 y 24 meses que vivían en vecindarios pobres de Kingston, en Jamaica. Los niños fueron asignados a uno de cuatro grupos durante dos años: el control; el que recibió suplementos con 1 kilogramo de leche artificial cada semana; el de estimulación, con sesiones de juego semanales con madre e hijo; o ambos tratamientos, el que incluía los suplementos y la estimulación.

En 2002-03, 103 adolescentes de entre 17 y 18 años fueron examinados de nuevo para evaluar su funcionamiento psicosocial en lo referente a autoestima, ansiedad, depresión y conducta antisocial.

Aquellos que recibieron estimulación informaron de menor ansiedad, depresión y mayor autoestima y sus padres comunicaron menores problemas de atención. Los suplementos no mostraron un efecto significativo.

Según los investigadores, la estimulación psicosocial en los primeros años de la infancia tenía efectos sostenidos para el funcionamiento psicosocial de los niños con retraso. El próximo objetivo es desarrollar intervenciones que reúnan las necesidades de un enorme número de niños con retraso, concluyen.