8 de julio de 2020
9 de abril de 2006

Un estudio demuestra por primera vez que el tabaquismo pasivo eleva el riesgo de padecer diabetes

Un estudio demuestra por primera vez que el tabaquismo pasivo eleva el riesgo de padecer diabetes

MADRID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Centro Médico para Veteranos de Birmingham (Estados Unidos) han demostrado por primera vez que los fumadores pasivos están expuestos a un mayor riesgo de sufrir intolerancia a la glucosa, el primer factor para sufrir diabetes, según un estudio, denominado CARDIA, que publica esta semana la versión 'on line' del 'British Medical Journal'. La misma investigación muestra que los norteamericanos blancos son más susceptibles de sufrir este efecto que los negros.

Para llegar a sus conclusiones, los científicos analizaron los casos de 4.572 casos de hombres y mujeres de cuatro ciudades norteamericanas, dividiéndolos en cuatro grupos en función de su grado relación con el tabaquismo, desde aquellos que fuman hasta aquellos otros que ni han fumado ni han respirado nunca el humo de los fumadores. El estudio se centró sólo en aquellos que eran de raza blanca o afroamericanos.

Los autores hicieron un seguimiento de cuántos de estos sujetos desarrollaban intolerancia a la glucosa, lo que ocurre cuando el cuerpo no es capaz de generar suficiente insulina para regular el azúcar en la sangre, en los siguientes 15 años.

Los resultados del seguimiento señalan que los fumadores estaban expuestos al mayor riesgo, ya que el 22 por ciento de los mismos desarrollaron la enfermedad durante el periodo de estudio, mientras que los no fumadores que no habían sido tampoco fumadores pasivos tenían el nivel de riesgo más bajo, porque sólo el 12 por ciento de los mismos desarrollaron la intolerancia.

Sin embargo, el 17 por ciento de aquellos que nunca habían fumado pero que sí habían estado expuestos al humo de otros desarrollaron intolerancia a la glucosa, un porcentaje superior al 14 por ciento de los ex fumadores.

Según los autores, los fumadores pasivos están expuestos a numerosas toxinas y las reacciones químicas que se registran en el humo 'de segunda mano' provocan que los niveles de toxinas puedan ser mayores que en el humo inhalado directamente por los fumadores. El hecho de que una de estas toxinas pudiera afectar al páncreas, donde se produce la insulina, explicaría el motivo de esta mayor tendencia a la diabetes de los fumadores pasivos.