5 de julio de 2020
6 de enero de 2006

Un estudio de Medio Ambiente destaca la "espectacularidad" de las defoliaciones en rosáceas silvestres en La Rioja

LOGROÑO/SANTANDER, 6 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un estudio publicado por el Ministerio de Medio Ambiente, destaca la "espectacularidad" de las defoliaciones en rosáceas silvestres, provocadas por la explosión poblacional de Aglaope infausta, en distintas zonas de La Rioja, y diversos lugares de Castilla y León, Álava, Cantabria, Aragón, Cáceres, Granada y Cádiz.

Dicha información viene recogida en el Inventario de Daños Forestales (IDF) de 2005, según el cual, el 78,5 por ciento de los árboles españoles estudiados presenta un aspecto saludable, mientras que el 19,5 por ciento tiene defoliaciones superiores al 25 por ciento y el resto son muertos o desaparecidos. Entre las causas detectadas están las de origen abiótico, las defoliaciones de primavera y la sequía.

El Inventario de Daños Forestales (IDF) se lleva a cabo sobre la Red Europea de Nivel I, que se estableció en 1987 para el seguimiento de los daños apreciados en los bosques, en particular los relacionados con la contaminación atmosférica. El número de puntos revisados en España durante el año 2005, al igual que el año pasado, ha sido de 620, evaluándose un total de 14.880 árboles.

En general, los resultados obtenidos tras el IDF-2005 muestran un empeoramiento en el estado del arbolado respecto al año anterior. Se observa un deterioro más acusado en las, frondosas, con una disminución importante en el porcentaje de arbolado sano (76,7 por ciento de árboles en esta categoría), a la vez que aumenta el porcentaje de arbolado dañado (21,3 por ciento).

Las coníferas también experimentan un empeoramiento, aunque algo menos acusado, con una disminución del porcentaje de arbolado sano respecto al año anterior, ya que este año se sitúa en un 80,6 por ciento, y un aumento en el porcentaje de arbolado dañado, que llega a alcanzar un 17,6 por ciento en esta categoría. Los registros obtenidos para este grupo de especies son los peores obtenidos desde el inicio de los inventarios.

PROCESIONARIA DEL PINO

En cuanto a las principales causas de desvitalización y decaimiento, cabe destacar los daños de origen abiótico, que junto a las fuertes defoliaciones primaverales, que puntualmente han afectado a muchas frondosas, y el continuado incremento del muérdago, agrupan la mayor parte de los síntomas identificados.

Según el estudio, han disminuido los daños atribuibles a hongos, con las excepciones de la generalización de micosis foliares en los eucaliptares, principalmente en el Cantábrico oriental, y la cada vez más frecuente aparición de daños en Pino radiata.

Resalta la aparición de procesos de decaimiento dispersos de origen no claro en las alisedas del norte peninsular, repitiendo en cierto modo el proceso que afectó a principios de la década de los 90 a dicha especie forestal.

En cuanto a insectos, no se aprecian a nivel general grandes variaciones en las infestaciones provocadas por la procesionaria del pino, pero son de destacar las proliferaciones de focos de escolititos perforadores durante el verano, aprovechando la situación de debilidad provocada por el estrés hídrico.

Finalmente señala como notable el incremento en los desfoliadores primaverales de frondosas respecto a años anteriores, tendencia ya apuntada en 2004, en toda la Península.