14 de julio de 2020
9 de febrero de 2006

Los expertos advierten de los efectos negativos sobre la salud del cambio climático

MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

El cambio climático afectará a la salud en muchos sentidos, sobre todo de forma negativa, señala un informe de expertos de la Universidad Nacional Australiana en Camberra (Australia) que se publica en la edición digital de la revista 'The Lancet'.

Los expertos explican que se prevé un aumento en la temperatura media mundial para el año 2100 de entre los 1,4 y los 5,8 grados y afirman en su análisis que algunos aspectos de la salud ya se han visto afectados por el cambio climático. Una manifestación del calentamiento global durante los pasados 50 años es un aumento de la duración de las olas de calor de Alaska, Canadá, Europa central y del este, Siberia y Australia central.

Los autores del informe estiman que aproximadamente la mitad del exceso de mortalidad durante la grave ola de calor europea del año 2003 se debieron a la tendencia de calentamiento inducida por los gases efecto invernadero de origen humano. Varios informes también muestran que el cambio climático podría ahora afectar a algunas enfermedades infecciosas, aunque los autores afirman que no existe ningún estudio con resultados concluyentes.

Según los investigadores, en el futuro el calentamiento global podría también afectar a los recursos alimentarios regionales y los suministros de agua con efectos contundentes sobre la salud. Por ejemplo, la confección de un modelo de los efectos del cambio climático sobre la producción de cereal en grano avanzado este siglo indica un aumento de entre el 5 y el 10 por ciento del número global de personas desnutridas.

Anthony J. McMichael, autor principal del estudio, afirma que la llegada de cambios en el clima global señala que estamos viviendo por encima de la capacidad de la Tierra para absorber los gases efecto invernadero originados por el hombre. Los riesgos resultantes para la salud se combinarán a medida que cambie el clima, con otros cambios sociales y ambientales a gran escala, concluye McMichael.