7 de julio de 2020
14 de marzo de 2006

Expertos norteamericanos logran reducir la recurrencia de la triquiasis, una afección del ojo que puede producir ceguera

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un ensayo clínico realizado por investigadores del instituto del ojo Wilmer y del Instituto estadounidense del Ojo concluyó que una sola dosis de azithromycin, un fármaco que se administra oralmente tras una cirugía de ojo para corregir la triquiasis, reduce en un tercio la posibilidad de volver a sufrir esta afección del párpado, que producida por la bacteria del tracoma, amenaza seriamente la visión e inclusive puede provocar la ceguera.

Los resultados del estudio -publicados por el Instituto de Salud norteamericano en los 'Archivos de Oftalmología' de este mes-, son alentadores porque permiten, tras la cirugía para corregir la desviación del párpado, y con una sola administración oral del fármaco, evitar la recurrencia de la triquiasis, en contraste con el tratamiento de seis semanas con tetracycline en ungüento que se aplica directamente sobre la zona afectada.

La triquiasis es una afección en la que el párpado se desvía hacia su interior y las pestañas se pegan al ojo pudiendo llegar a cicatrizarse y producir la pérdida de la visión. Esta patología es producida por la bacteria que causa el tracoma, una infección ocular que es una de las causas más importantes pero también prevenibles de ceguera en el mundo.

El tracoma se adquiere por contacto con moscas u otros insectos, con ropa u objetos que portan la bacteria o por contacto con las personas infectadas y su presencia es más común en comunidades pobres de Africa, Oriente Medio, Asia, Australia y algunas zonas de Latinoamérica, que tienen escaso acceso a agua limpia, al tratamiento de residuos y a servicios sanitarios en general.

"Este estudio ilustra la importancia de los ensayos clínicos para encontrar tratamientos para enfermedades que afectan a personas de todo el mundo" manifestó Elias Zerhoundi, director del Instituto norteamericano de Salud: "Si consideramos que 11 millones de personas en todo el mundo desarrollan triquiasis cada año, podemos ver el impacto que el resultado del estudio puede tener para prevenir futuras pérdidas de la visión".

"Las cirugías reparadoras de párpados para prevenir la ceguera presentan altas tasas de recurrencia de triquiasis, más del 50% en algunas áreas" afirma Sheila West, del Instituto del Ojo Wilmer y titular de la investigación, por lo que destacó que "administrando una sola dosis de azithromycin después de la cirugía de párpado logramos reducir en un 33% la posibilidad de recurrencia de la triquiasis. Este descubrimiento tiene importantes aplicaciones para mejorar los resultados que sobrevienen a una operación quirúrgica".

En el estudio realizado, la infección con la bacteria que causa tracoma estaba presente en el 19% de los adultos con triquiasis de la zona de Wolayta en Etiopía, donde se localizó el ensayo clínico. Más del 77% de los pacientes, según revelan los expertos, eran mujeres, que, en general, sufren esta patología cuatro veces más que los hombres por su continuo contacto con niños infectados.