7 de julio de 2020
16 de junio de 2006

La exposición a riesgos ambientales provoca casi una cuarta parte de las enfermedades, según la OMS

MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

Hasta el 24 por ciento de la carga de morbilidad mundial se debe a la exposición a riesgos ambientales evitables, según un un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado hoy, en el que se demuestra que gran parte de estos riesgos ambientales pueden evitarse mediante intervenciones bien orientadas.

En el informe también se estima que más del 33% de las enfermedades de los niños menores de cinco años se debe a la exposición a riesgos ambientales, por lo que concluye que la prevención de estos riesgos podría salvar hasta cuatro millones de vidas cada año, sobre todo en los países en desarrollo.

El estudio, titulado 'Preventing disease through healthy environments - towards an estimate of the environmental burden of disease', es el más amplio y sistemático realizado hasta el momento sobre una amplia variedad de enfermedades y traumatismos provocados por riesgos ambientales prevenibles. El análisis, que se centra en las causas ambientales de las enfermedades y en la influencia de los factores ambientales en diversas enfermedades, proporciona nuevos conocimientos acerca de la relación recíproca entre el medio ambiente y la salud, y se incluyen "estimaciones realistas" acerca del número de defunciones y casos de enfermedad y discapacidad que podrían evitarse cada año mejorando la gestión ambiental.

El director general interino de la OMS, doctor Anders Nordström, señaló que el informe es una contribución importante a la labor que se está llevando a cabo para definir mejor las relaciones entre el medio ambiente y la salud. "Sabíamos que el medio ambiente influye muchísimo en la salud, pero nunca habíamos tenido estimaciones tan precisas como éstas, que nos ayudarán a demostrar que las inversiones racionales destinadas a crear un entorno favorable pueden ser una estrategia eficaz para mejorar la salud y lograr un desarrollo sostenible", dijo.

Según las estimaciones del informe, cada año se registran más de 13 millones de defunciones provocadas por causas ambientales prevenibles. Casi un tercio de la carga de mortalidad y morbilidad en las regiones menos adelantadas se debe a causas ambientales. Así, más del 40% de las defunciones por malaria y, según las estimaciones, el 94% de las defunciones por enfermedades diarreicas, dos de las principales causas de mortalidad infantil, podrían evitarse mejorando la gestión del medio ambiente.

Las cuatro enfermedades en las que más influyen las malas condiciones ambientales son: la diarrea, las infecciones de las vías respiratorias inferiores, diversas formas de traumatismos involuntarios, y la malaria. Entre las medidas que podrían adoptarse ya mismo para reducir esta carga de morbilidad debida a riesgos ambientales figuran las encaminadas a promover un almacenamiento seguro del agua doméstica y la adopción de prácticas de higiene más adecuadas; el uso de combustibles menos contaminantes y más seguros; el aumento de la seguridad de las construcciones; la utilización y gestión más prudente de sustancias tóxicas tanto en el hogar como en el lugar de trabajo, y una mejor ordenación de los recursos hídricos.

"En este informe se indica por primera vez de qué manera y en qué medida los riesgos ambientales influyen en diferentes enfermedades y traumatismos --destacó la doctora María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS--. También se muestran con mucha claridad los beneficios que podrían derivarse de diversas inversiones sencillas y coordinadas tanto para la salud pública como para el medio ambiente en general. Exhortamos a los ministerios de salud y de medio ambiente, así como a otros asociados, a que colaboren para que estos beneficios ambientales y de salud pública se hagan realidad".

LISTA DE OBJETIVOS

En esta investigación, basada en un examen sistemático de las publicaciones pertinentes, así como en encuestas de más de 100 expertos realizadas en todo el mundo, se determinan enfermedades concretas debidas a riesgos ambientales conocidos, y se indica el grado de influencia de estos factores. "Se han reunido los mejores datos de que se dispone en la actualidad sobre las relaciones entre los riesgos ambientales y la salud, para 85 categorías de enfermedades y traumatismos --señaló Neira--. Ahora disponemos de una 'lista de objetivos' en la que figuran los problemas que debemos abordar con más urgencia en materia de salud y medio ambiente".

Las enfermedades que representan la mayor carga sanitaria anual debida a factores ambientales, expresada en términos de defunciones, enfermedades y discapacidades o años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD) son la diarrea (58 millones de AVAD por año; el 94% de la carga de morbilidad por enfermedades diarreicas); las infecciones de las vías respiratorias inferiores (37 millones de AVAD por año; el 41% de los casos registrados a nivel mundial); los traumatismos involuntarios distintos de los causados por el tránsito (21 millones de AVAD por año; el 44% de los casos registrados a nivel mundial), y la malaria (19 millones de AVAD por año; el 42% de los casos registrados a nivel mundial), provocada en gran medida por deficiencias en el abastecimiento de agua, en la vivienda y en la ordenación del uso de la tierra, que impiden reducir efectivamente las poblaciones de vectores.

Les siguen los traumatismos causados por el tránsito (15 millones de AVAD por año; el 40% de los casos registrados a nivel mundial); la neumopatía obstructiva crónica (12 millones de AVAD por año; el 42% de los casos registrados a nivel mundial), y las afecciones perinatales (11 millones de AVAD por año; el 11% de los casos registrados a nivel mundial).

El estudio apunta que todas las enfermedades que provocan el mayor número absoluto de defunciones por año debido a riesgos ambientales prevenibles están relacionadas con factores que es posible modificar mediante tecnologías, políticas y medidas preventivas y de salud pública ya disponibles.

Así, cada año se producen 2,6 millones de defunciones por enfermedades cardiovasculares; 1,7 millones por enfermedades diarreicas; 1,5 millones por infecciones de las vías respiratorias inferiores; 1,4 millones por cánceres; 1,3 millones por neumopatía obstructiva crónica; 470.000 por accidentes de tráfico, y 400.000 por traumatismos involuntarios.

En el informe se demuestra que, de una u otra manera, "el medio ambiente influye considerablemente en más del 80% de los casos de estas enfermedades graves" y, por otra parte, se trataba de cuantificar únicamente los riesgos ambientales modificables, es decir, los que es posible transformar rápidamente mediante políticas y tecnologías ya disponibles. En el informe también se determina en qué medida se puede prevenir la carga de morbilidad relacionada con el medio ambiente.

Por ello, apunta que, "si se actúa con determinación y se establecen prioridades para la adopción de medidas encaminadas a reducir la incidencia de las enfermedades más letales, se podrán evitar cada año millones de defunciones innecesarias. Es fundamental colaborar con sectores como los de la energía, el transporte, la agricultura, y la industria para abarcar las causas ambientales profundas", concluye.