8 de julio de 2020
17 de marzo de 2006

Un fármaco contra el colesterol podría prevenir y mejorar la esclerosis múltiple, según estudio

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

El fármaco atorvastatina, un reductor del colesterol, en combinación con un medicamento utilizado en el tratamiento de la esclerosis múltiple, podría prevenir la progresión de la esclerosis múltiple así como invertir su gravedad, según un estudio de las Universidades de California y Stanford que se publica en 'The Journal of Clinical Investigation'.

Los descubrimientos demuestran que la combinación de la atorvastatina con un fármaco utilizado en el tratamiento de la esclerosis múltiple, el acetato de glatiramero, evitan o disminuyen la parálisis en ratones con encefalomielitis autoinmune experimental, un modelo de enfermedad que se asemeja a la esclerosis múltiple humana. La enfermedad causa una variedad de síntomas neurológicos, incluyendo la pérdida del control motor, la pérdida visual o el desequilibrio. Un síntoma importante es la parálisis recurrente temporal de las extremidades, como también ocurre en los ratones.

Los científicos comenzaron a estudiar si la atorvastatina podría aumentar la eficacia del acetato de glatiramero en ratones con la enfermedad, para ello administraron ambas drogas en dosis inferiores a las habituales. En la primera fase del estudio, los científicos proporcionaron ambos fármacos a 10 ratones antes de vacunarlos con la proteína que induce la enfermedad. De ellos, sólo tres desarrollaron parálisis y sus síntomas fueron muy suaves. Además, el tejido del sistema nervioso central de estos animales tenía menos lesiones inflamatorias perjudiciales. En contraste, todos los ratones con la enfermedad que no recibieron ninguno de los medicamentos desarrollo por completo el trastorno.

En la segunda fase del estudio, en 10 ratones que tenían encefalomielitis autoinmune experimental consolidada, la combinación terapéutica disminuyó de forma destacable los signos clínicos e histológicos de la enfermedad. Los animales estaban prácticamente libres de la enfermedad, mostraban una inflamación reducida en el sistema nervioso central y una menor destrucción de las fundas de mielina que aíslan los nervios y que en la esclerosis múltiple reciben los principales daños.

Según los científicos, estos descubrimientos en ratones demuestran que los agentes con diferentes mecanismos de actuación inmune pueden combinarse de una forma sinérgica en el tratamiento de la autoinmunidad del sistema nervioso central y suponen un motivo fundamental para probar la combinación en la esclerosis múltiple.