27 de noviembre de 2020
27 de febrero de 2006

Ginecólogos españoles apuestan por evitar las fracturas en mujeres osteopénicas, para prevenir la osteoporosis

Risedronato (Procter&Gamble) reduce la incidencia de fracturas a 3 años en pacientes osteopénicas sin fractura previa, según un estudio

SANTI PETRI (CÁDIZ), 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

El ginecólogo debe empezar a evitar las fracturas en mujeres osteopénicas (masa ósea entre -1 y -2,5 desviaciones estándar por debajo del pico de masa ósea de la población sana) para prevenir la aparición de la osteoporosis, ya que es en esta fase previa de la enfermedad donde tienen lugar el 50 por ciento de las fracturas osteoporóticas. Así se puso de manifiesto en la Reunión Nacional 'Osteoporosis: de la prevención al tratamiento', que tuvo lugar en Santi Petri (Cádiz) y al que acudieron 200 especialistas.

El presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), Santiago Palacios, recordó que en España hay más de 100.000 fracturas osteoporóticas al año con un coste de 6.000 euros por paciente, sólo en la fase aguda. "Hay 2,5 millones de mujeres españolas que sufren osteoporosis --comentó--. Se trata de un problema de salud pública y una epidemia".

Además, este experto destacó que la patología va en aumento tanto por el envejecimiento de la población, así como por la menor actividad física, el menor número de partos por mujer, una alimentación baja en calcio y el tabaquismo. Por ello, previó que la incidencia de fractura de cadera (la más frecuente y más grave) va ha aumentar de los años 90 al 2050 hasta seis veces, si no se pone remedio mediante la prevención.

"Sabemos que un 70 por ciento de la masa ósea está determinada por la herencia genética --explicó--. Podemos reconocer a la persona que va a ser osteoporótica y va a tener riesgo de fractura". En este sentido, Palacios señaló que ya hay un mensaje positivo, que es la aprobación en España desde el pasado mes de enero de una nueva indicación para Risedronato (comercializado como Acrel por Proctel & Gamble Pharmaceuticals) para la prevención de la osteoporosis en pacientes osteopénicas. "Esta demostrado que reduce las fracturas vertebrales y no vertebrales. Utilicémoslo", recalcó.

Durante la reunión, se pusieron de manifiesto los resultados de los últimos estudios con este fármaco, que reflejan que el risedronato reduce en un 75 por ciento la incidencia de fracturas tanto vertebrales como no vertebrales a los tres años en pacientes osteopénicas sin fractura previa y que preserva la microarquitectura trabecular ya al primer año en mujeres osteopénicas y la mantiene a los cinco años.

Además, según el ensayo clínico HIP, el Residronato logra una reducción del riesgo de fractura del 60 por ciento a los tres años en mujeres posmenopáusicas, de entre 70 y 79 años con una fractura vertebral previa. El tratamiento con este fármaco consiste en reducir el remodelado óseo a niveles fisiológicos.

Igualmente, según las conclusiones de un estudio llevado a cabo por 'The Alliance for Better Bone Health' y la Facultad de Medicina de la Clínica Mayo, este medicamento mantiene unos niveles de mineralización ósea similares a los de las mujeres premenopáusicas.

DIAGNÓSTICO

Para llegar a aplicar este tratamiento en pacientes osteopénicas es necesario identificar a las mujeres en riesgo. En este sentido, María Jesús Cancelo, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Guadalajara, indicó que los indicadores son: ser mujer, edad avanzada, madre con fractura de cadera, poco peso, tabaco, la ingesta de determinados fármacos y otras caídas previas.

Sólo un 18 por ciento de las mujeres osteoporóticas están diagnosticadas, según comentó, y es mucho menor el número de las osteopénicas. "Es raro que una mujer acuda al ginecólogo demandando un tratamiento de hueso --comentó--. Por eso, es el ginecólogo o el médico de cabecera el que tiene que estar atento a los factores de riesgo". De esta forma, determinarán qué pacientes deben someterse a una densitometría, para verificar la masa baja ósea y el riesgo de fracturas.

El problema está en que esta prueba no está disponible en muchos sitios, en especial en la sanidad pública. A juicio de estos expertos, debería aumentarse por 10 el número de aparatos de densitometría en España. En cualquier caso, Cancelo señaló que hasta ahora la decisión de tratar o no tratar a la paciente se basaba en la densitometría mientras que empieza a tenderse a tomar esta decisión en función de los factores de riesgo.

A lo largo de esta reunión, también se hizo una demostración de la utilización de un nuevo softwer desarrollado por Procter & Gamble, junto con ImageMetrics, comercializado como MorphoXpress, que permite localizar la presencia de deformidades vertebrales en las radiografías convencionales, mediante un examen digital y cuantificar su magnitud.