5 de julio de 2020
8 de marzo de 2006

Los hijos de madres que fuman durante el embarazo nacen con su función pulmonar alterada, según expertos

MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los niños que nacen de madres que han fumado tabaco durante su embarazo presentan una función pulmonar alterada que, en la mayoría de los casos, ocasiona episodios de silibancias, un síntoma prevalante en la infancia que se caracteriza por silbidos producidos por la obstrucción de las vías respiratorias.

Así lo manifestó José Ramón Villa Asensi, jefe de la sección de Neumología del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid y editor del libro 'Sibilancias en el lactante', una guía destinada a los pediatras, que fue presentada hoy en Madrid.

Según explicó Villa Asensi, la silibancia afecta principalmente a los niños menores de tres años y es la primera causa de consulta a pediatras. De hecho, diversos estudios epidemiológicos señalan que más del 50% de los niños menores de tres años han presentado sibilancias en alguna ocasión, lo que, en opinión de este especialista, no deja de ser un fenómeno normal. En España, se registran anualmente 150.000 consultas pediátricas en atención primaria como consecuencia de este problema y cerca de 30.000 de esos casos derivan en la hospitalización del niño.

El problema se presenta cuando estos episodios de crisis respiratorias se repiten con frecuencia, especialmente durante los meses del invierno. Esta situación de recurrencia se presenta en el 30 % de los casos en niños pequeños y es el primer indicio de la posibilidad de desarrollar asma en la edad adulta.

Villa Asensi comentó que existen tres tipos de niños que pueden verse afectados por este problema: los que presentan sibilancias precoces transitorias, los que sufren sibilancias persistentes no atópicas y los que presentan silibancias persistentes atópicas.

Los transitorios son niños que sufren episodios de broncoespasmo durante la época de lactante pero luego el problema desaparece sin mayores complicaciones. Los niños con sibilancias persistentes no atópicas comienzan con sus síntomas antes del año de vida y suelen mejorar durante la adolescencia. Sin embargo, la mitad de los niños con silibancias recurrentes durante los primeros años de vida y que continuan con los episodios hasta los 6, son atópicos, con antecedentes alérgicos y asmáticos, y son los que, con mayor probabilidad, persistirán con el asma en la edad adulta.

Villa Asensi explicó que, en el caso de episodios recurrentes de silibancias, el tratamiento más usado es el de corticoides inhalados, aunque reconoció que la vía de administración suele ser un problema en niños de hasta tres años. Generalmente, en los casos repetidos de silibancias, se aplican terapias de mantenimiento durante los meses del invierno, intentando discontinuarlo durante los meses cálidos. Y esta situación se mantiene hasta que el especialista puede determinar a qué tipo de grupo pertenece el niño y por tanto definir si debe tener una medicación permanente o no.

UNA PUBLICACIÓN PARA PEDIATRAS

'Silibancias en el lactante' es una publicación que reúne las investigaciones de 12 expertos en el tema, inclusive dos especialistas de Dallas (Estados Unidos) y, según afirmó su editor, pese a la frecuencia de este problema en las consultas médicas, no había hasta el momento trabajos que analicen en profundidad el tratamiento de las silibancias en los niños pequeños.

El libro se distribuirá entre los pediatras de atención primaria y especializada de España y se espera que la propuesta editorial, que incluye aspectos epidemiológicos, inmunológicos, diagnósticos y terapéuticos de la patología respiratoria, también pueda llegar a Iberoamérica.