4 de julio de 2020
3 de mayo de 2006

El hombre de la Sábana Santa llevaba entre cuatro y seis horas muerto cuando se plasmó su imagen

MADRID, 3 May. (EUROPA PRESS) -

La Sábana Santa de Turín, una de las reliquias más valiosas del cristianismo, es uno de esos mitos que inspiran libros y películas, pero que, además, ocupan las investigaciones de estudiosos de todo el mundo. En la sesión de clausura de la Convención Internacional sobre la Sábana Santa que tuvo lugar en Valencia, el catedrático de Medicina Legal José-Delfín Villalaín presentó un estudio que concluye que la formación de la imagen del hombre de la reliquia se produjo entre cuatro y media y seis horas después de su muerte. Un hallazgo que choca con la teoría, defendida por diversos estudiosos, que sostiene que la efigie se pudo producir por la resurrección de Jesús, quien volvió de entre los muertos 'al tercer día'.

Según explicó Villalaín, también profesor de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, se trata del dato científico "más preciso y acotado" de la producción de la huella que se ha dado hasta el momento y ha sido realizado mediante el análisis médico-legal de la reliquia y, especialmente, "en la rigidez cadavérica del hombre de la tela". Gracias a su investigación, el especialista ha fijado una posible hora del fallecimiento de Jesús, si bien no se sabe a ciencia cierta si es su imagen la reflejada en la tela.

Villalaín señaló que "si nos basamos en el relato de los evangelios y en el informe forense, podríamos decir que la imagen de la Sábana Santa se formó entre las siete y media de la tarde y las nueve de la noche, ya que el texto evangélico cita las tres de la tarde como la hora de la muerte", argumentó.

El nuevo análisis "plantea nuevas preguntas, especialmente a los que apoyan la hipótesis de que la imagen se pudo producir por la resurrección de Jesús, ya que ésta se produjo, según los evangelios, al tercer día". Así, según el doctor se abren dos posibles vías: o bien habría que clarificar si la formación de la efigie "implica necesariamente la desaparición del cuerpo o la resurrección"; o, por otro lado, replantear la cuestión de la resurrección, ya que podría haber sido malinterpretada y, en vez de aludir al día de la resurrección de Cristo, "al día que le vieron" vivo de nuevo.

MÁS DATOS SOBRE EL MISTERIO

Durante la clausura de la convención, el científico norteamericano y asesor de la NASA, John Jackson, director de la Investigación sobre el lienzo desde 1978, aseguró que actualmente la formación de la imagen de la tela "sigue siendo un misterio que la ciencia todavía no ha podido resolver". Sin embargo, la nueva investigación arroja cierta luz sobre la veracidad de la reliquia. El informe forense determina que la figura reflejada es la de "un hombre muerto sometido a una tortura extrema" y, además, las huellas de sangre venosa y arterial donde se corresponden con un cuerpo humano" llevan a pensar que "es la imagen de un hombre real".

Además, la marca se corresponde con lo descrito en los evangelios ya que hay huellas de sangre 'post mortem' en el costado, lo que se correspondería con la lanzada que recibió Jesús, y 'sangre vital' en la cabeza, como la que la corona de espinas que le colocaron en vida habría hecho brotar de la de Cristo, tal y como relatan las Sagradas Escrituras. Éstos son, para el especialista en Medicina Legal y Forense, "firmes indicios de que la imagen de la Sábana Santa no pudo elaborarla ninguna persona, ya que conocimientos anatómicos tan precisos no se tuvieron hasta el siglo XVII".

"Ni siquiera en la Edad Media, época en la que dató la tela la prueba del carbono 14 -una de las mayores pruebas en contra de la veracidad de la reliquia-, había conocimientos anatómicos suficientes para haber creado artificialmente una imagen tan precisa y sin errores desde el punto de vista médico", explicó el experto.