6 de julio de 2020
23 de noviembre de 2006

Un investigador español desvela el componente "secreto" de los crisoles de Hesse que usaban los alquimistas medievales

MADRID, 23 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los crisoles fabricados en Hesse (Alemania), recipientes utilizados para fundir materias a temperaturas muy elevadas, poseen fama mundial por su extremada resistencia desde que en la Edad Media comenzaran a distribuirse por toda Europa e incluso la América de las colonias. El secreto para tal resistencia, que los convertía en herramienta esencial para alquimistas en busca de la piedra filosofal, lo ha descubierto ahora el investigador español Marcos Martinón-Torres, profesor de Arqueología Científica en el Instituto de Arqueología del 'University College London' (UCL) y se publica en la revista 'Nature'.

El secreto de los crisoles de Hesse es la mullita (Al6Si2O13), un silicato de aluminio sintético que sólo se descubrió y empezó a utilizar industrialmente en el siglo XX, pero que los fabricantes de crisoles alemanes empleaban ya 400 años antes, según muestra Martinón-Torres en un estudio publicado en la revista 'Nature' en el que también han colaborado los investigadores Thilo Rehren del UCL e Ian Freestone de la Universidad de Cardiff.

Marcos Martinón-Torres explicó a Europa Press que la resistencia de estos crisoles a las altas temperaturas y a la corrosión, entre otras ventajas, los convertían en los favoritos para todos aquellos ocupados en fabricar la piedra filosofal, analizar minerales o cualquier otra reacción a altas temperaturas. "Los crisoles normales se fundían, agrietaban y rompían, porque no eran capaces de resistir los estreses físicoquímicos a que eran sometidos, de modo que los experimentos fracasaban", señala el investigador.

"Evidentemente el gremio de fabricantes de crisoles no sabía de la existencia de mullita, pero fueron capaces de elaborar una receta tan simple como perfecta, lo cual explica por qué la mantuvieron constante, y en secreto, durante siglos", continúa Martinón-Torres.

Los investigadores demostraron en anteriores estudios que los crisoles de Hesse se encontraban en localizaciones arqueológicas de todo el mundo que incluían Escandinavia, Europa Central, la Península Ibérica, Reino Unido e incluso la América colonial. Históricamente se conocen varios intentos de descubrir y replicar "el misterio de los crisoles de Hesse", pero todos han fracasado.

Según explicó Martinón-Torres, "durante varios siglos, alquimistas, químicos, ensayadores, alfareros, metalúrgicos y orfebres se han preguntado cuál es el secreto detrás de la calidad excepcional de los crisoles manufacturados en Hesse".

La mullita tiene una resistencia excepcional a estreses térmicos, mecánicos y químicos, y por eso se emplea actualmente en cerámicas avanzadas tales como materiales de construcción, refractarios, materiales ópticos, sistemas de protección térmica e incluso en ingeniería aeronáutica.

Este estudio viene a resolver un misterio que ha ocupado tanto a arqueólogos como historiadores de la ciencia durante varias décadas. Asimismo, el descubrimiento es de interés para ingenieros de materiales, que tienen en estos crisoles un ejemplo del empleo de mullita mucho antes de lo que se creía.

Entre otras cosas, este estudio demuestra la eficacia del uso de instrumentos analíticos modernos para estudiar restos arqueológicos. En la investigación se empleó un microscopio óptico de barrido con un espectrómetro de energías dispersivas, así como la difracción de rayos X. Estas técnicas no se emplean en estudios arqueológicos con toda la frecuencia que podrían, explica el investigador español.