7 de julio de 2020
7 de julio de 2006

Investigadores españoles consiguen recuperar un gen que controlaba el color del pelaje en los mamuts

MADRID, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -

Investigadores españoles de las Universidades de Barcelona y Pompeu Fabra han participado en un estudio que ha recuperado un gen nuclear, el Mc1r, que posee un papel clave en la pigmentación de los mamíferos a partir de un hueso de mamut siberiano con 43.000 años de antigüedad. El gen también se ocupa de controlar el color del pelaje en una especie de ratón de playa que habita las costas de Florida y es el responsable de la pigmentación del cabello en las personas pelirrojas. Las conclusiones de su estudio se publican en la revista 'Science'.

Según los investigadores, algunos mamuts podían haber tenido pelaje oscuro y otros claro en función del gen Mc1r. Los científicos secuenciaron la versión de este gen en los mamuts después de extraer el ADN de un hueso de un ejemplar siberiano. Basándose en variaciones en la secuencia, los autores determinaron que existían probablemente dos versiones del gen, uno que estaba completamente activo y otro sólo de forma parcial.

Los mamuts con la versión activada sólo en parte podrían tener un pelaje más claro aunque no está claro si esto podría haber supuesto para los animales beneficios evolutivos.

Según explicó a Europa Press Carles Lalueza Fox, uno de los autores del estudio e investigador de la Universidad de Barcelona, la secuencia obtenida es parecida a la de los elefantes actuales pero presenta tres mutaciones funcionales en heterozigosis, lo que significa que se encuentran presentes en un cromosoma pero no en su pareja. Los investigadores realizaron un estudio funcional 'in vitro' para saber cómo se expresaba este gen, es decir, cuál era la repercusión de estas mutaciones en el aspecto externo de los animales.

"El resultado del análisis funcional indica que tenía que haber mamuts con la pigmentación oscura y mamuts con la pigmentación clara, en este último caso debido a la disminución de la actividad de la proteína codificada por el gen Mc1r", señala Lalueza Fox.

Los resultados aportan dos novedades importantes dentro de su campo de investigación, por un lado es la primera vez que se recupera un gen nuclear entero, un gen monoexónico de unos 950 nucleótidos, de un animal extinguido; hasta ahora sólo se habían recuperado genes del ADN mitocondrial o fragmentos de genes nucleares. Por otro lado, la investigación no se ha limitado a recuperar el gen, los científicos también pretendían saber cómo se manifestaba en el aspecto externo. "Se trata pues, de un nuevo campo científico, que podría denominarse 'paleogenómica funcional'", según palabras del investigador.

Según Lalueza Fox "el estudio abre nuevas posibilidades en el estudio de la evolución en acción, la posibilidad de acceder a rasgos evolutivos que hasta ahora no podían ser estudiados porque no se conservaban en el registro fósil, como conocer la pigmentación, la fisiología o el metabolismo de especies extinguidas, incluyendo los neandertales, la especie humana más parecida a la nuestra que haya existido".

El estudio ha sido dirigido por Michael Hofreiter del Instituto Max Planck en Leipzig (Alemania) y en él han participado los investigadores españoles Carles Lalueza Fox, de la Universidad de Barcelona y Jaume Bertranpetit, de la Universitat Pompeu Fabra. Lalueza Fox fue el encargado de recuperar parte del gen en el laboratorio de forma independiente para confirmar la autenticidad de la secuencia.

DE RATONES Y ELEFANTES

Un estudio publicado también en la revista 'Science' y dirigido por la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) muestra cómo el gen Mc1r también controla el color del pelo en los ratones de playa de Florida e indica que un pequeño cambio en el ADN del gen parece haber ayudado a estos animales a sobrevivir.

Los autores explican que los ratones de playa que viven en las dunas costeras de la barrera de islas de la costa del Golfo de Florida son presa de los búhos y halcones, y que el camuflaje les ayuda a sobrevivir. Estos roedores son más claros y tienen patrones de coloración diferentes en comparación con sus parientes del interior.

Los científicos indican que un único cambio en un aminoácido en la proteína producida por Mc1r participa en la alternancia entre la producción de pigmentos oscuros y claros. Curiosamente, el ratón de playa de la Costa Atlántica de Florida no tiene esta variante genética, lo que sugiere que su color claro similar evolucionó de forma independiente a través de cambios distintos en el ADN.