4 de julio de 2020
19 de septiembre de 2006

Investigadores españoles demuestran que la promiscuidad sexual de algunas especies mejora la calidad del esperma

Investigadores españoles demuestran que la promiscuidad sexual de algunas especies mejora la calidad del esperma

MADRID, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigadores españoles liderado por Eduardo Roldán, del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid y perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto que en las especies animales en las que las hembras se aparean de forma promiscua la calidad del esperma de los machos es de una mayor calidad. Las conclusiones de su estudio se publican esta semana en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Science' (PNAS).

El efecto parece estar causado por la competencia del esperma de distintos machos en el tracto reproductivo de las hembras, lo que conduce a un aumento del tamaño, la cantidad y la velocidad de la natación de los espermatozoides e incrementa las posibilidades de alcanzar el óvulo y fecundarlo.

En su estudio, los investigadores han analizado el semen de cuatro especies de ratones con diferentes niveles de competencia espermática. Según explica Eduardo Roldán, "cuando los espermatozoides tienen que competir con los de machos rivales una mayor proporción de ellos se capacitan para fecundar el óvulo, así pues, un 30 por ciento de los espermatozoides se capacitan en los machos de las especies con menos competencia espermática, mientras que un 60 por ciento se capacitan en las especies que tienen mayor competencia".

La investigación subraya la relación entre las señales emitidas por el óvulo, la denominada reacción acrosómica, que estimula la progesterona, y la competición que se establece entre los espermatozoides en su camino al óvulo. Los resultados indican de esta forma que la competición espermática no concluye con la llegada de los espermatozoides al óvulo.

La investigación midió la respuesta del espermatozoide al estímulo con progesterona para comprobar la eficiencia de éste en su respuesta a las señales emitidas por el óvulo. Roldán explica que para que la fecundación se produzca con éxito es necesario que el óvulo, provocado por la progesterona, libere una serie de enzimas que conducirán a que el espermatozoide penetre en él y se culmine de forma adecuada el proceso. Los espermatozoides de las cuatro especies analizadas fueron incubados hasta que alcanzaron el momento de máxima capacitación, entonces fueron expuestos a la progesterona.

"El estudio mostró que cuanto mayor eran los niveles de competencia espermática, mayor era la sensibilidad a la progesterona. Por lo tanto, cuando los espermatozoides de diferentes machos compiten por fecundar el óvulo son más sensibles a la señales emitidas por el óvulo y responden con mayor eficacia", concluye Roldán.

Estos descubrimientos podrían tener implicaciones evolutivas debido a que el aumento de la competitividad de los espermatozoides durante la fertilización podría aumentar el riesgo de poliespermia en las hembras, es decir, la entrada de más de un espermatozoide en el óvulo, y así conducir al desarrollo de embriones no viables. En último término la evolución antagónica entre óvulos y espermatozoides podría contribuir a explicar la rápida divergencia que se observa en la evolución de las características asociadas a la fertilización.

En el estudio, dirigido por Roldán, también han participado los investigadores Montserrat Gomendio, Juan Martín-Coello, Cristina Crespo y Concepción Magaña, todos ellos del Departamento de Ecología Evolutiva del Museo de Ciencias Naturales de Madrid.