12 de julio de 2020
1 de diciembre de 2006

Investigadores españoles descubren que la calidad del semen en los ciervos determina el sexo de la descendencia

Investigadores españoles descubren que la calidad del semen en los ciervos determina el sexo de la descendencia

MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Museo de Ciencias Naturales de Madrid (CSIC) y la Universidad de Castilla-La Mancha han descubierto que la calidad del semen de los ciervos macho determina el sexo de su descendencia, así, aquellos ejemplares cuyo esperma esté en condiciones más saludables tendrá un mayor número de crías varones. Las conclusiones del estudio aparecen en uno de los principales artículos que publica esta semana la revista 'Science'.

Según explicó Montserrat Gomendio a Europa Press, el estudio demuestra que en poblaciones naturales los machos influyen sobre el sexo de la cría. "Ello implica que hay mecanismos que influyen sobre la determinación del sexo de la cría que se podrían aplicar a programas de cría en cautividad de especies en peligro de extinción, donde conviene producir más hembras que machos", señala la investigadora, que añade que el estudio también podría tener un interés económico, en el caso de la cría de animales domésticos, en los que generalmente interesa producir más animales de un sexo o de otro.

Los científicos evaluaron los efectos de la fertilidad de los machos sobre la tasa sexual de la descendencia utilizando esperma recogido durante el celo de los machos que viven en poblaciones naturales y realizando un procedimiento de inseminación artificial en 350 hembras en cautividad. Las hembras estaban sanas y bien alimentadas, para minimizar cualquier efecto de las hembras sobre la variación sexual. Los resultados mostraron que los machos más fértiles, evaluados por la calidad de su esperma, engendraban más hijos, mientras que los menos fértiles eran más propensos a engendrar hijas.

Hasta el momento los estudios sobre la determinación de la proporción sexual en la descendencia se habían realizado en las hembras y a menudo mostraban que dependían del buen estado de salud de las hembras, que a mejor condición alumbraban un mayor número de crías varones.

Según Gomendio, "el porcentaje de espermatozoides morfológicamente normales del semen estaba relacionado con la proporción de crías macho" y añade que la proporción de espermatozoides normales es, junto con su velocidad de natación, uno de los principales determinantes de la fertilidad de los machos.

El estudio es el resultado de una colaboración entre el grupo de investigación dirigido por Eduardo Roldán y Montserrat Gomendio en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y el grupo de investigación de Julián Garde, del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (centro mixto del CSIC, la Universidad de Castilla-La Mancha y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha), en Ciudad Real, que lleva muchos años trabajando sobre reproducción del ciervo ibérico.

Según los investigadores, este mecanismo de determinación de la progenie podría haberse desarrollado a través de la evolución para traspasar a los hijos varones la calidad del esperma de sus padres y así elevar la capacidad reproductiva de la especie. Los machos menos fértiles engendrarían más hijas que no heredarían esta menor fertilidad y por ello no se fomentaría en la especie esta característica contraproducente.