7 de julio de 2020
21 de noviembre de 2006

Investigadores españoles descubren que la testosterona permite a las aves controlar sus colores distintivos

Investigadores españoles descubren que la testosterona permite a las aves controlar sus colores distintivos

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un estudio desarrollado en instalaciones del Instituto de Estudios Cinegéticos de la Universidad de Castilla-La Mancha y del CSIC ha demostrado que la testosterona permite a las aves controlar sus colores distintivos ya que estimula la absorción de los carotenos de la dieta por parte del organismo, los componentes responsables de la coloración en las aves. Las conclusiones del estudio, de gran trascendencia para varios campos de la ciencia, se publican en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

Los carotenos son esenciales en la expresión de los rojos, naranjas y amarillos que exhiben las aves. Los colores de estructuras como las plumas, las patas y el pico sirven como señales de la calidad de la pareja en la selección sexual que realizan las hembras.

"En las últimas décadas se han desarrollado notablemente dos líneas de investigación paralelas e independientes sobre el papel de las hormonas esteroides y los carotenos en los procesos de señalización animal y selección sexual. Sin embargo, hasta este artículo no se había aclarado qué posible relación había entre ambos tipos de moléculas", explicó Javier Viñuelas a Europa Press, director de la investigaciones desarrolladas por los españoles en la finca "Galiana", en Ciudad Real.

Los investigadores aumentaron los niveles de testosterona en perdices rojas y observaron un aumento del 20 por ciento en los carotenoides de la sangre y el hígado, en comparación con las aves control. Durante la sesión de apareamiento, las aves con mayores niveles de testosterona expresaron niveles más elevados de carotenoides. Según Viñuelas, "hay razones para pensar que este mecanismo puede ser general, al menos en el grupo de las aves, y posiblemente en otros grupos animales.

La investigación ha sido desarrollada principalmente por Julio Blas, un becario postdoctoral español de la Universidad de Saskatchewan de Canadá y Lorenzo Pérez-Rodríguez, un becario predoctoral de la Universidad de Castilla-La Mancha. Ambos, junto con Javier Viñuelas y Gary Borlotti de la institución canadiense, investigaron el vínculo entre la testosterona y los carotenoides para comprender la relación entre ambos componentes y cómo intervenía en los costes y beneficios de la selección de pareja sexual.

MACHOS MÁS SANOS Y CON MEJOR COLOR

Los científicos descubrieron que los carotenos no sólo producen ornamentos de vivos colores sino que también parecían mitigar los efectos supresores que la testosterona ejerce sobre el sistema inmune, como señalaban los resultados de la medida de la respuesta inmune mediada por células T. Los carotenoides podrían por ello compensar los costes de producción de testosterona al fortalecer el sistema inmune.

Viñuela explica que los carotenos son moléculas de gran importancia fisiológica para muchos grupos animales, incluidos los humanos (la Vitamina A es un tipo de carotenoide), con importantes propiedades antioxidantes e inmunoestimulantes, y por tanto es un resultado que puede tener consecuencias futuras en otros campos científicos.

Según el científico español, "dada la importancia de los carotenos en la fisiología animal, de comprobarse en el futuro que este es un mecanismo fisiológico extendido en la naturaleza, estaríamos abriendo la puerta a posibles aplicaciones prácticas en todos los procesos fisiológicos en que están implicados los carotenos, que incluyen el envejecimiento y la respuesta inmune".

Los resultados son esenciales dentro del campo de la Ecología Evolutiva y Fisiológica al aportar información fundamental en la comprensión de los sistemas de señalización animales basados en carotenos.

Los científicos demuestran por primera vez que los sistemas bioquímicos de la testosterona y los carotenos están íntimamente ligados, de forma que el incremento de absorción de carotenos (con propiedades inmunoestimulantes) inducido por la testosterona podría ser un sistema para compensar los efectos inmunodepresivos que tiene esta hormona.

De esta forma, sólo los machos en buen estado de salud podrían desviar carotenos a las señales de coloración, y por tanto estas serían señales honestas de la calidad del individuo.