6 de julio de 2020
26 de octubre de 2006

Investigadores españoles muestran cómo las algas intervienen en el clima del planeta a través de la retención de azufre

MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los investigadores María Vila-Costa, Rafael Simó y Josep M. Gasol, del Instituto de Ciencias del Mar en Barcelona (CSIC), muestran en un estudio publicado esta semana en la revista 'Science' cómo las algas microscópicas marinas son capaces de retener azufre orgánico como alimento. Al evitar la emisión del azufre a la atmósfera evitan también que este elemento ejerza su función de refrigeración del planeta y con ello pasan a formar parte de los mecanismos que intervienen en los cambios climáticos de la Tierra.

Según explicó a Europa Press Maria Vila-Costa, a cuya tesis pertenece este trabajo, la mayor parte de los análisis que se presentan en el artículo provienen de muestras de la costa del Mediterráneo (Observatorio Microbiano de la Bahía de Blanes), así como de las Islas Canarias y del Golfo de México, dónde los españoles trabajaron en colaboración con el grupo norteamericano de Ronald P. Kiene, de la Universidad de Alabama del Sur.

Los investigadores muestran en su trabajo la importancia de los ciclos de azufre en el planeta como una de las vías en las que la vida en la Tierra afecta al clima global. Al igual que los efectos antropogénicos están causando un ascenso en las temperaturas globales, señalan, también existen mecanismos como el del azufre que contribuyen con efectos refrigerantes sobre el planeta.

Las algas unicelulares convierten el sulfato inorgánico de las sales del mar en azufre orgánico que utilizan para su funcionamiento. Cuando las algas se descomponen este azufre puede ser transformado por las bacterias en un gas denominado DMS que una vez emitido a la atmósfera interviene en la formación de las nubes y así regula la cantidad de radiación solar que llega a la superficie del mar. "Más emisión de DMS por acción de los microorganismos marinos, implica más nubosidad y, por tanto, más reflexión de la radiación solar, con la consecuente refrigeración del planeta", explican los autores.

Los investigadores muestran en su estudio que hay algas que en lugar de producir azufre orgánico a partir de las sales se comportan como si fueran bacterias, toman el azufre liberado por sus vecinas y lo aprovechan para su propio crecimiento. La actividad de estas algas reduce la cantidad de DMS que las bacterias pueden producir y, por tanto, se emite menos a la atmósfera.

Los autores destacan la importancia del descubrimiento de la existencia de una nueva vía en el ciclo del azufre y su impacto sobre la regulación natural del clima. Por otro lado, subrayan el reparto de funciones tan complejo que se ha producido durante la evolución también en los organismos marinos.

El grupo de investigadores españoles está liderado por el Rafel Simó, que estudia el ciclo del azufre en el mar mediante aproximaciones que van del análisis del papel de grupos de microorganismos a análisis globales con datos obtenidos por satélite. En el estudio publicado en 'Science' se han utilizado dos técnicas de análisis de células a nivel individual, la microautoradiografía y la separación celular mediante citometría de flujo, en cuya puesta a punto participó Josep M. Gasol.