6 de julio de 2020
28 de marzo de 2006

Investigadores españoles trabajan en la búsqueda de "métodos efectivos" para el diagnóstico de suelos contaminados

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigadores de la Facultade de Farmacia de la Universidade de Santiago (USC) y del Instituto de Investigaciones Agrobiológicas del CSIC busca "métodos sencillos y efectivos" para el diagnóstico de suelos contaminados. El estudio trata de ofrecer alternativas a los test que existen en la actualidad, que "no son fiables" por su "falta de rigor" en los protocolos descritos. Esta investigación está financiada por el Plan Galego de I+D y por el Ministerio de Educación y Ciencia (MEC).

El profesor e investigador Fernando Gil-Sotres, del Departamento de Edafología de la USC, dirige la investigación, en la que también participan las profesoras Mª Carmen Leirós de la Peña y Socorro Seoane Labandeira, del mismo departamento, y la investigadora Carmen Trasar Cepeda, del CSIC.

El Ministerio de Medioambiente promovió a principios de 2005 un decreto, en línea con las exigencias de la Unión Europea, que establece los criterios y estándares que permiten decidir si un suelo está o no contaminado. El decreto define qué es un suelo contaminado, qué productos se considera que contaminan, los niveles genéricos de referencia relativos a la concentración de esos productos, así como los métodos para diagnosticar un suelo contaminado.

NIVELES DE REFERENCIA

Desde el punto de vista de los investigadores que llevan a cabo este proyecto, se trata de un decreto "ambiguo y con importantes puntos débiles". En primer lugar, señalan que sólo define niveles de referencia para determinadas sustancias, pero, según los expertos, puede haber otras sustancias contaminantes.

Por otro lado, estos niveles son iguales para cualquier tipo de suelo, es decir, "no se ha tenido en cuenta que, según las características del suelo, se pueden modificar los niveles de un producto", según explicó el profesor Gil-Sotres. Además, el investigador señaló que, mientras que tanto para el agua como para el aire están totalmente definidos sus estándares de calidad, así como los protocolos de muestreo y análisis, estos parámetros "no están tan claros en el caso del suelo, lo que exige poner a punto una metodología específica".

Asimismo, el investigador afirmó que los métodos que se proponen para diagnosticar la contaminación "son muy genéricos" y tienen un protocolo "poco estricto". Esto, según los investigadores, puede generar conflictos porque para un caso concreto distintos laboratorios "podrían seguir protocolos diferentes, con la posibilidad de que también los resultados fueran diferentes".