4 de agosto de 2020
20 de octubre de 2008

Lanzan la primera sonda que estudiará los límites del Sistema Solar, sin alejarse de la Tierra

WASHINGTON, 20 Oct. (OTR/PRESS) -

La agencia espacial estadounidese ha conseguido lanzar con éxito al espacio una pequeña sonda que, sin alejarse de la Tierra, será capaz de estudiar por primera vez los fenómenos que se producen en el borde del Sistema Solar y las interacciones entre nuestra estrella y el resto y la galaxia de la que formamos parte, la Vía Láctea. Además, se espera que IBEX pueda ayudar a explicar por qué la heliósfera que rodea al Sol se está debilitando.

El lanzamiento se produjo a última hora del domingo mediante un cohete Pegasus, emplazado en la panza de un avión Lockheed 1011 en pleno vuelo sobre la vertical de las Islas Marshall, en el Océano Pacífico. No fue necesario recurrir a un lanzador de mayor tamaño puesto que el Ibex (Interstellar Boundary Explorer), de forma octógona, cuenta tan sólo de 58 centímetros de alto y 96 centímetros de ancho. El presupuesto de esta misión asciende a 165 millones de dólares.

Se trata de la primera sonda lanzada por la humanidad para explorar especialmente el límite entre el sistema solar y el espacio interplanetario. Su destino será llegar a la órbita a unos 320.000 kilómetros de la Tierra, donde podrá captar informaciones como vientos solares del borde del sistema solar, a lo largo de una misión que se prolongará durante dos años.

En el borde del sistema solar, hay violentas interacciones entre los vientos solares de temperatura muy alta y las sustancias interplanetarias frías. En declaraciones a la web de la NASA recogidas por otr/Press, David McMas, científico jefe del proyecto, dijo: "El borde interplanetario del sistema solar es muy importante, porque como una capa protectora protege el espacio interno del sistema solar del ataque de los peligrosos rayos cósmicos en grandes cantidades".

ESTUDIO DEL CONFIN DEL SISTEMA DESDE UAN ORBITA TERRESTRE

En el cumplimiento de su misión de exploración de dos años, IBEX realizará topografía y cartografía sobre las fotos tomadas para ayudar a los científicos a conocer la interacción entre el sistema solar y el sistema de la Vía Láctea donde se encuentra. En concreto se espera que refuerce los conocimientos aportados por las naves Voyager lanzadas en 1977 para explorar los planetas más alejados del Sol.

A diferencia de las Voyager, Ibex no traspasará la barrera del Sistema Solar, pero podrá realizar el mismo trabajo desde su órbita próxima a la Tierra. Para conseguirlo, la sonda está equipada con dos sensores que recogerán información sobre la masa de los vientos solares y la energía procedente de cualquier dirección. Los científicos confían además en que su información permita explicar uno de los misterios a los que actualmente se enfrentan los científicos espaciales: la contracción que se viene observando en la heliosfera que envuelve nuestra estrella.