5 de julio de 2020
26 de abril de 2006

Más de la mitad de los pacientes con migraña no consultan nunca al médico, según estudio

MADRID, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -

Más de la mitad de los pacientes con migraña no consultan nunca al médico, según un estudio presentado en el seminario 'Migraña: que no te cambie la vida', organizado por la Fundación Española de Enfermedades Neurológicas (FEEN), con la colaboración de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) y Merck Sharp & Dohme (MSD).

Según los resultados de este estudio, patrocinado por MSD y dirigido por la doctora Teofila Vicente, del Servicio Médico de Correos, de los pacientes que consultan al médico, más del 50% están mal diagnosticados, mientras que de los que están diagnosticados, más del 60% no está adecuadamente tratado, lo que provoca altos costes laborales que superan los 1.000 millones de euros anuales en nuestro país.

Los expertos alertan del preocupante bajo control de esta enfermedad, debido a la "falta de diagnóstico preciso, la escasa atención médica, el infratratamiento y al elevado número de pacientes que se automedican".

La falta de información sobre la enfermedad provoca el "abuso y automedicación con fármacos no específicos" que repercuten en la falta de control de la enfermedad y que incluso pueden "cronificar las crisis de migraña", afirma el doctor Antonio Gil, neurólogo y director general de la Fundación Española de Enfermedades Neurológicas.

Los estudios realizados permiten afirmar que cada paciente migrañoso pierde una media de entre "6 a 12 días de trabajo al año". Respecto al impacto laboral, se calcula que la migraña es responsable de la pérdida de hasta 13 millones de jornadas anuales, coste que podría elevarse dado el "previsible aumento de la población femenina trabajadora" y al "también previsible" aumento de mujeres en puestos de mayor categoría laboral.

Asimismo, los resultados de este estudio demuestran que los tratamientos específicos contra la migraña no sólo aumentan la productividad laboral del empleado, sino también su calidad de vida en términos sociales, familiares y de ocio.