5 de julio de 2020
17 de abril de 2006

El Museo de los Dinosaurios de Salas de los Infantes expondrá el único resto óseo conocido de ornitópodos del Mesozoico

SALAS DE LOS INFANTES (BURGOS), 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Museo de los Dinosaurios de la localidad burgalesa de Salas de los Infantes continuará con el programa 'Un hallazgo singular', mediante el cual se exponen temporalmente piezas de la colección del museo que no han tenido cabida en la exposición permanente, pero que reúnen una serie de características excepcionales.

Así, se expondrá un fragmento de una tibia izquierda perteneciente a un dinosaurio ornitópodo de aproximadamente 9 metros de longitud donada al museo por Juan Carlos Moreno, y que procede de la comarca de Tierra Lara. Su antigüedad es de unos 145 millones de años, en el tránsito del Jurásico al Cretácico --era Mesozoica--, una edad de la que no se conocían hasta ahora restos esqueléticos similares.

La única evidencia que se tenía de grandes ornitópodos al final del Jurásico era una huella de 80 centímetros de longitud encontrada en Portugal, según informaron a Europa Press fuentes del espacio museístico.

La tibia burgalesa es la primera prueba directa para los paleontólogos de la existencia de estos grandes dinosaurios herbívoros a finales del Jurásico y principios del Cretácico, un hallazgo que "aportará nuevos datos sobre el origen de los iguanodóntidos y permitirá completar la imagen de los ecosistemas mesozoicos".

También en estas fechas comenzarán a exponerse cáscaras de huevos de dinosaurios procedentes de un yacimiento de unos 70 millones de años de antigüedad, próximo a la extinción de estos seres. El estudio con microscopio electrónico de estas cáscaras permitió observar que poseen caracteres específicos distintos a los conocidos en otras cáscaras similares de Europa.

Será la primera cita en Europa de cáscaras de tipo 'Megaloolithus' con un grosor superior a los 4 milímetros. Esto sugiere que se pueda tratar de un nuevo tipo de cáscaras de huevos de dinosaurios. Sin embargo, los restos más llamativos son los que corresponden a cáscaras de un grosor de 6.6 a 7.1 milímetros, que están formadas por dos capas minerales superpuestas, y se consideran como patológicas o anómalas.

La exposición de estas piezas tiene detrás de sí un proceso de estudio de los fósiles del museo, cuyos resultados serán difundidos en foros científicos. El museo serrano trata con estas muestras de dar a conocer progresivamente lo más destacado de sus fondos patrimoniales, a la vez que reafirma la condición de ser un centro paleontológico con una de las colecciones más completas y diversas de dinosaurios en nuestro país.