12 de julio de 2020
18 de julio de 2006

La NASA planea vuelos espaciales más regulares tras el regreso triunfal del Discovery

La NASA planea vuelos espaciales más regulares tras el regreso triunfal del Discovery

CABO CAÑAVERAL, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

Unas horas después del aterrizaje del transbordador espacial Discovery, la NASA ya está preparando la próxima misión espacial que despegará en seis semanas para continuar las labores en la parcialmente construida Estación Espacial Internacional.

El Discovery regresó ayer a Tierra con sus seis tripulantes a las 9:14 horas locales (15:15 hora española), en medio de un cielo nublado en el Centro Espacial Kennedy, en Florida. "Es un buen día", comentó el director de la agencia espacial estadounidense, Michael Griffin. "Es un excelente día", insistió eufórico.

"Fue una gran misión, realmente una gran misión, y disfrutamos del ingreso y el aterrizaje", dijo el comandante Steven Lindsey tras el aterrizaje en el segundo vuelo de un transbordador después del desastre del Columbia en 2003, que costó la vida a siete astronautas y cuya causa aún permanece como una asignatura pendiente para los expertos de la NASA.

Lindsey, quien recorrió el transbordador después del aterrizaje, comentó que nunca había visto una nave tan limpia e ilesa después de un viaje por el espacio. Fue un gran cierre para una misión que fue retrasada y cuestionada públicamente por expertos de la NASA que querían realizar más trabajos de perfeccionamiento en el sistema aislante del combustible, causa de la tragedia del Columbia.

Lindsey destacó que las dos mayores metas de la misión fueron alcanzadas: completar las pruebas de la nave y su rediseñado tanque de combustible que ahora porta menos espuma, y reanudar los trabajos en la ISS, abandonados tras el desastre del Columbia.

"Estamos listos para montar la estación", afirmó Lindsey. "Y estamos preparados para programar vuelos espaciales con mayor regularidad", pronosticó. El próximo será el del Atlantis, con una tripulación preparada para las tareas de ensamblado de la estación orbital.

En el Centro espacial Johnson, en Houston, desde donde se controló la misión, todo está listo para recibir a los astronautas hoy. "Estamos de regreso" se lee en un aviso de grandes letras rojas.

John Logsdon, investigador del desastre del Columbia y director del Instituto de política espacial de la Universidad George Washington, detalló que la última misión del Discovery fue llevada "con el tipo de atención y vigilancia minuciosas" que la NASA no seguía antes de la tragedia de 2003.

El aterrizaje sin inconvenientes provocó el júbilo de los directivos de la NASA, después de superar la amenaza crónica de los trozos de material aislante que se caen del tanque de combustible externo durante el lanzamiento, que sigue siendo un problema, pero no de gravedad en esta misión.

El transbordador surcó el cielo sobre el Pacífico, la península de Yucatán, el Golfo de México y Florida para culminar una travesía de 8,53 millones de kilómetros que comenzó el 4 de julio.

Las autoridades reconocieron que el reingreso y el lanzamiento fueron las etapas más peligrosas de la misión y que no habría certezas hasta que el Discovery regresara de su misión de 13 días a la ISS. Los astronautas y controladores de vuelo en todo momento prestaron atención a una pequeña pérdida en una unidad impulsora.

La NASA no sabía si la pérdida era de gas nitrógeno, que es inofensivo, o de hydrazina altamente inflamable, en la unidad impulsora auxiliar, una de las tres que dan energía a los sistemas de aterrizaje hidráulicos. La pérdida, pequeña, no aumentó durante el descenso y la unidad funcionó a la perfección.