7 de julio de 2020
19 de diciembre de 2006

Niveles bajos y moderados de alcohol aumentan la supervivencia en pacientes con trauma cerebral

Niveles bajos y moderados de alcohol aumentan la supervivencia en pacientes con trauma cerebral

MADRID, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes que tienen niveles de alcohol en sangre bajos y moderados podrían tener menos posibilidades de fallecer tras llegar al hospital con una lesión cerebral traumática que aquellos que no portan alcohol, según un estudio de la Universidad de Toronto (Canadá) que se publica en 'Archives of Surgery'. Sin embargo, aquellos con los niveles de alcohol más elevados parecen tener un mayor riesgo de morir en el hospital.

Los expertos explican que el consumo de alcohol es un factor de riesgo importante para sufrir un trauma y señalan que alrededor de entre un tercio y la mitad de los pacientes hospitalizados con trauma se encuentran intoxicados por alcohol en el momento de la lesión.

Sin embargo, el efecto del alcohol sobre cómo los pacientes evolucionan tras una lesión cerebral traumática, una importante causa de discapacidad y muerte entre las personas jóvenes, se desconoce. Algunos estudios en humanos y animales sugieren que el alcohol podría ser un agente neuroprotector que evita que la lesión empeore una vez que se produce.

Los autores de la presente investigación señalan que las dosis entre bajas y moderadas de alcohol podrían proteger el cerebro al detener los mecanismos que contribuyen a las lesiones cerebrales secundarias que se producen cuando las células cerebrales afectadas continúan deprivadas de oxígeno y empeoran los daños causados por el trauma inicial.

Los científicos estudiaron a 1.158 pacientes consecutivos que fueron evaluados en un centro académico de traumas de lesiones cerebrales graves causadas por un golpe fuerte entre 1988 y 2003. Las pruebas realizadas cuando los pacientes fueron admitidos determinaron la concentración de alcohol en sangre. Los investigadores también evaluaron un grupo de 528 pacientes con lesiones graves en el torso pero sin daños cerebrales.

De los 1.158 pacientes con daños cerebrales, 740 carecían de alcohol en sangre, 315 tenían niveles entre moderados y bajos (entre 0 y 230 miligramos por decilitro) y 103 tenían altos niveles (230 miligramos o más por decilitro); 403 murieron en el hospital. Aquellos con los niveles de alcohol entre moderados y bajos fueron menos propensos a morir que aquellos que no tenían alcohol en sangre (un 27,9 frente al 36,3 por ciento respectivamente).

Según los investigadores, aquellos pacientes con niveles entre moderados y bajos de alcohol en sangre tenían un 24 por ciento menos de probabilidad de morir en el hospital que aquellos sin alcohol en sangre. En contraste, aquellos con niveles elevados de alcohol tenían mayores probabilidades de fallecer que quienes no mostraban alcohol en sangre. Entre aquellos pacientes con heridas en el torso, el nivel de alcohol no mostró asociaciones con su riesgo de mortalidad.